Una potente explosión interrumpió la tranquilidad del domingo en la ciudad de Capiatá. El siniestro ocurrió en el predio de la Corporación de Alimentos e Higiene del Paraguay S.A. (CAHPSA), ubicada en el kilómetro 22 de la ruta PY-02. El incidente dejó un saldo preliminar de tres trabajadores con quemaduras de tercer grado. Según los primeros datos, el estallido se originó en un tanque de nitrógeno debido a una falla en una válvula y las altas temperaturas.
La onda expansiva provocó un estruendo que alarmó a todo el vecindario. Los pobladores reportaron que el impacto se sintió con fuerza incluso en barrios alejados. Varias viviendas cercanas sufrieron daños materiales importantes. Se registraron roturas de vidrios, grietas en las paredes y desprendimientos de techos por la vibración. Los familiares de los empleados llegaron desesperados hasta la planta en busca de noticias.
Demora en el auxilio y quejas vecinales
Testigos del hecho criticaron la respuesta de emergencia de la empresa. Según las denuncias, el traslado de los heridos demoró cerca de media hora. Las víctimas sufrieron quemaduras graves en gran parte del cuerpo. La firma cerró sus accesos inmediatamente después del accidente, impidiendo el ingreso de la prensa y de los vecinos afectados.
Un concejal local se hizo presente en el sitio para verificar la situación. El edil lamentó la tragedia y recordó las protestas previas de la comunidad. Los vecinos exigen el cierre de la planta desde hace un año por inseguridad. La autoridad municipal calificó de peligroso el funcionamiento de la fábrica en una zona residencial. Este suceso reaviva el conflicto entre la industria y los pobladores.



