Instituciones agroindustriales de Paraguay, Argentina y Brasil unieron sus voces para rechazar el Reglamento Europeo 2023/1115 sobre productos libres de deforestación. Consideran que la norma impone condiciones extraterritoriales que amenazan la competitividad del bloque sudamericano.
La discusión sobre sostenibilidad ambiental y comercio internacional vuelve a enfrentar a Sudamérica y Europa. Las principales entidades del sector agroindustrial de las naciones citadas manifestaron su rechazo a restricciones a la importación de productos asociados con la deforestación.
La medida, impulsada por la Unión Europea, impone a los países exportadores la obligación de demostrar que sus cadenas de valor son “libres de deforestación”, bajo estándares definidos unilateralmente por Bruselas.
Según la Unión de Gremios de la Producción (UGP), esta acción representa un hito en la articulación regional frente a políticas externas que desconocen las realidades productivas del continente.
Las organizaciones firmantes —entre ellas la Fundación Barbechando (Argentina), el Instituto Pensar Agropecuária (Brasil) y la UGP (Paraguay)— sostienen que el reglamento es una norma extraterritorial, unilateral e incompatible con el derecho internacional.


