Coincidencias forenses refuerzan pista sobre el sicario del teniente Moral

El hallazgo del cuerpo sin vida con tatuajes coincidentes refuerza la hipótesis policial sobre la muerte del joven implicado en el crimen del tenient…

| Por La Tribuna-
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El hallazgo del cuerpo sin vida con tatuajes coincidentes refuerza la hipótesis policial sobre la muerte del joven implicado en el crimen del teniente coronel Alicio Moral Centurión. La necesidad de confirmar la identidad vía ADN es clave para cerrar el ciclo.

El cuerpo de un joven encontrado flotando en aguas del río Paraná, el pasado 27 de octubre en las cercanías de la ciudad de Hernandarias, podría pertenecer al sicario que ejecutó al militar Guillermo Alicio Moral Centurión, asesinado el pasado 2 de octubre frente a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción, en un ataque que sacudió no solo a las Fuerzas Armadas, sino que también a las autoridades policiales y fiscales.

Desde la Policía Nacional confirmaron que varios indicios físicos coinciden con los del principal sospechoso del atentado, un adolescente de 16 años que habría participado junto a otro joven en el asesinato de Moral. El cadáver hallado presenta una estatura aproximada de 1,80 metros, contextura delgada y un tatuaje en el brazo derecho con el “Ojo de la Providencia”, el mismo que se aprecia en imágenes de cámaras de seguridad captadas durante el seguimiento realizado por los investigadores del caso. A estos elementos se suma un nuevo tatuaje con el dibujo de un payaso, símbolo que los investigadores asocian a los “matapolicías” o “matamilitares”, marcas características de los sicarios ligados al Primer Comando Capital (PCC). Según la hipótesis, dicho tatuaje habría sido realizado tras la ejecución del militar, como parte de un rito de iniciación dentro de la organización criminal.

Los tatuajes encontrados en el cadáver son similares al que tenía el sospechoso.

Lo que dijo Pablo Lemir, médico forense

Trajimos ese cuerpo de Alto Paraná y ayer (28 de octubre), a las 10 de la mañana, realizamos la autopsia. Los datos que tenemos indican que la víctima lleva más de 30 días en el agua y falleció por un disparo de arma de fuego, cuyo orificio de entrada se ubica en la parte posterior derecha de la cabeza. Aparentemente, alguien le disparó de una distancia no muy cercana y esa lesión causó obviamente la muerte”, expresó el director de medicina forense del Ministerio Público.

Por otro lado, con relación a la identidad, aseguró que, por la pérdida de la superficie cutánea que presenta la mano, se dificulta la identificación por el sistema Afis de la Policía Nacional, por lo que se recurrió a otros métodos como la odontología forense. “Lo que sí podemos mencionar en estos momentos es la edad aproximada del cadáver, unos 16 a 17 años, tiene tatuajes que podrían utilizarse para hacer comparaciones importantes; sin embargo, acá no podemos hablar de datos exactos hasta tener un examen de ADN”, sentenció el profesional forense.

Allanamientos y detenciones en Ciudad del Este

En la mañana de ayer miércoles 29 de octubre, agentes de la división de homicidios de Asunción ejecutaron 3 allanamientos en distintos barrios de Ciudad del Este. En el marco de este operativo, las autoridades detuvieron a 4 personas con presunta implicancia en el sicariato del 2 de octubre, y estas son: Luis Fernando Guillén Martínez, paraguayo, de 22 años de edad, quien está vinculado a la causa como la persona que transfirió dinero destinado a los supuestos sicarios. Este hombre es hijo de Jorge Guillén Bogado, a quien las autoridades detuvieron en la causa el pasado 6 de octubre e investigan como el organizador y encargado de la contratación del equipo que llevó a cabo el hecho.

Elda Sofía Galeano Kleiner, paraguaya, de 43 años de edad, quien habría realizado el envío de dinero para los supuestos sicarios de manera a que se trasladen al este del país tras la comisión del hecho. Las autoridades investigan a Marco Antonio Florentín Camacho, paraguayo, de 42 años de edad, con antecedentes por transgresión a la Ley 1340 (tráfico de drogas), en la causa por ser el nexo entre la persona que envió el dinero a los supuestos sicarios y el organizador del hecho.

Alfredo Santuchi Brítez, paraguayo, de 25 años de edad; las autoridades lo detuvieron por una orden de captura vigente por la transgresión a la Ley 1340; es decir, tráfico de estupefacientes.

¿Quién era la víctima?

Guillermo Alicio Moral Centurión, teniente coronel del Ejército paraguayo de 44 años, primero cumplió funciones en la prisión militar de Viñas Cué y luego las autoridades lo trasladaron a la Suprema Corte de Justicia Militar. Moral había denunciado un intento de soborno para introducir un teléfono celular al recluso Miguel Ángel Insfrán, alias Tío Rico, en Viñas Cué. El abogado Miguel Mendieta hizo el ofrecimiento y el coronel Luis María Belotto y su esposa, Alba Lidia Ale de Belotto, lo respaldaron. Moral rechazó el soborno y el ofrecimiento de una suma de 10 millones de guaraníes, y su testimonio resultó clave en la condena de los implicados por soborno agravado.

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