Gustavo Saba, un monumento a la resiencia, buscó durante toda su brillante trayectoria, despues de perseguir por años el único título que le faltaba, al fin este año obtuvo la victoria en la histórica edición cincuentenaria del Trans Chaco Rally.
Conjugó con éxito el viejo refran: "Persevera y triunfarás". Comenzó por corroborar sus aspiraciones con una novena pole position que le permitió iniciar la marcha en la primera etapa en la que bajó hasta el cuarto lugar. En la segunda etapa prevaleció de punta a punta. Y en la tercera remató su gran gestión subiendo por primera vez en cincuenta ediciones del más impactante acontecimiento del deporte motor de cada año en el Paraguay. Y se ciñó la corona de Rey del Trans Chaco Rally.
Saba, junto a su copiloto argentino Marcelo Der Ohannesian, llevó al Toyota GR Yaris Rally2 a la victoria final, en una edición que fue una viva representación del historial de este gran piloto en la prueba del reina del deporte motor, una crónica cargada de repetidas frustraciones, capacidad de reacción ante el infortunio, hasta alcanzar el éxito, mucho más valorado cuando se forja con sacrificio y capacidad de recuperación.
Asi como pasó durante dos décadas de busqueda incesante, tuvo que esperar hasta la ultima prueba especial para despojar de la primera ubicación a Fabrizio Zaldivar que perdió el liderazgo en el dintel de la puerta del triunfo, debiendo resignarse al segundo lugar a 3.38 del vencedor. Agustin Alonso Zapag subió igualmente al podio a 8 minutos y 36 segundos.
Hoy Saba disfruta de una merecida alegria y puede aferrarse en carne propia a la letra del conociedo tango que afirma que "veinte años no es nada".


