Santa Cruz como principal productor en Bolivia. La relación pública-privada. Cómo ven a Paraguay. Lo que dejó el gobierno de izquierda y la expectativa ante la segunda vuelta presidencial. Son temas abordados por Óscar Mario Justiniano, presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (FEPSC). Es vocero autorizado de la economía de su país.
P. -Veo su foja de vida con una intensa actividad gremial, ¿cómo empezó todo?
-Aporto una carrera de aproximadamente 15 años. Primero como director, después vicepresidente y luego presidente de la Asociación de Porcinocultores de Santa Cruz.
P. -Un rubro poco usual en materia de inversión.
-Fue un rubro que tuvo un punto de quiebre. Hubo una etapa de transición donde el sector tuvo problemas financieros y muchas empresas cerraron. Entré en un tiempo en que se tenía que rearticular todo.
P. -Y en ese proceso también se suman experiencias.
-Sumamos experiencia que fueron fundamentales en la trayectoria. Fue cuando iniciamos con empresas que en ese momento eran medianas, que hoy son grandes potencias dentro de dicha industria.
P. -Hablamos de tiempos duros.
-Exacto. Con otros productores pequeños, medianos y grandes vimos la posibilidad de hacer políticas institucionales, que trasciendan gestiones presidenciales, que se visualicen con 5, 10, 15 años, con metas claras, teníamos que trabajar, por ejemplo, para elevar el consumo de la carne de cerdo en Santa Cruz y en Bolivia. Eso se logró.
P. -Ese ascenso lo llevó al ámbito gremial más amplio.
-Adepor (Asociación Departamental de Porcicultores) se suma como uno de los sectores componentes de la Cámara Agropecuaria del Oriente, que viene a ser la matriz de todo lo que es agroproductivo o agropecuario en el departamento de Santa Cruz, pero a la vez también siempre lidera la Confeagro (Confederación Agrícola Nacional).
P. -¿Cuáles son los principales problemas que enfrentan los sectores productivos?
-Falta de combustible, inseguridad jurídica por avasallamiento, ya sea en Cochabamba, en Santa Cruz, independientemente del tamaño de las propiedades, cuando los grupos delictivos ingresan en propiedades y otras tantos más.
P. -También le tocó presidir la Feria de Santa Cruz.
-En ese transcurso toca que asuma la presidencia de la Facepo Cruz para Santa Cruz y Bolivia. Facepo Cruz es el sistema organizativo de la feria y coedición de Santa Cruz. Una feria maravillosa. Tiene cerca de 500.000 visitantes en los 10 días de feria. Su movimiento económico es representativo. Genera más de 70.000 empleos entre directos e indirectos antes, durante y pos de esos 10 días. Su rueda de negocios supera más de los 250 millones de dólares. La Cámara de Industria y Comercio y la Cámara Agropecuaria y el Oriente son dueños del predio ferial pero con la institucionalidad respectiva.
P. -Ahora preside la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz.
-Esta es mi segunda gestión como presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz, donde aglutina a 25 instituciones que generan más del 90/95% de toda la economía privada en el departamento.
P. -¿Cómo se relacionan con los gobiernos regionales y nacional?
-No necesariamente hay que pelearse particularmente contra el Estado central, contra el departamental y municipal, pero a veces son necesarias las batallas respecto a devolver la garantía en seguridad jurídica, seguridad energética, exportaciones y otras tantas realidades que afectan al sector industrial, productivo, exportador.
P. -Santa Cruz ocupa un rol especial en la producción nacional.
-Acá tenemos una realidad distinta, forjada por parte del empresariado privado sin apoyo gubernamental, con excepción de ciertas obras las cuales fueron la conexión Santa Cruz-Cochabamba con el resto del país, porque después, gran parte de todas las otras, las generamos desde la región y con aporte de la región. Eso permitió que Santa Cruz, en las últimas tres décadas, pase a producir el 74% de los alimentos de Bolivia y más del 92% de los productos de origen que son del sistema productivo primario son de exportación. El 92% se exporta desde Santa Cruz hacia el mundo con productos tanto agrícolas como pecuaria.
P. -¿Cómo evalúa la relación público-privada?
-El sector privado tiene visión de largo plazo, estabilidad y seguridad. Eso siempre hemos tenido claro desde Santa Cruz. Lastimosamente en muy pocas oportunidades nos escucharon. Del gobierno central nos separan más de 1.000 km y también las ideológicas. Esta última no necesariamente estuvo puesta hacia el sector privado, a pesar de que demostró en más de 100 oportunidades que es parte de la solución y no del problema.
El sector privado tiene visión de largo plazo. Lastimosamente, en muy pocas oportunidades fuimos escuchados. Del gobierno central nos separan más de 1.000 km y también las ideologías. Esta última, lamentablemente, cerró muchas puertas al empresariado privado.
P. -¿Cómo ve la relación entre Bolivia y Paraguay?
-Paraguay viene avanzando, haciendo con su sector privado. Eso llama la atención al sector privado cruceño boliviano. Necesitamos normativas que hagan más fácil el intercambio comercial y generar un gran volumen de movimiento en transporte y en otros proyectos con visión de impacto internacional, como, por ejemplo, las nuevas conexiones carreteras que unan más rápidamente. También integración en lo que es el Puerto Busch, que es nuestra única salida soberana al mar como Bolivia. Podemos imaginar, hermano de Paraguay, que hasta ahora Bolivia no tiene un solo puerto sobre el río Paraguay y Paraná. Tiene tres, pero son sobre un canal el cual hay que pedir el permiso permanentemente a Brasil para entrar o salir.
P. -¿Qué espera del cambio político en la segunda vuelta presidencial?
-Nosotros llevamos más de 20 años en tener la nefasta experiencia de un nivel político que solamente por apearse a una ideología y un dogmatismo cerró la mayor parte de las puertas del empresariado privado y eso impactó negativamente en generación de empleo, formalización del trabajo, también en inversiones, que hasta hoy estamos pagando, y de manera principal las familias más pobres en el desabastecimiento hasta de combustible.
P. -¿Qué mensaje le deja al lector sobre este escenario?
-Somos un país muy rico en capacidad energética, un país que tenía la autosuficiencia en lo que es la generación y consumo de gas, de gasolina, algo en el tema de diésel, pero ahora estamos con la alta posibilidad de que si no se toman las decisiones correctas, en tres o cuatro años Bolivia incluso se puede volver importador de gas.
P. -A esa situación llegaron...
-¡A ese nivel! Es otro ejemplo de que cuando la ideología dogmática se mete en decisiones trascendentales para el país es capaz de generar una debacle nacional.
P. -A lo mejor están a tiempo de evitar que ocurra algo que sucede en un país hermano que siendo productor de petróleo hoy vive en la carestía. Están a tiempo.
-Entendemos que hoy por hoy el boliviano vota desde el hambre. El boliviano está votando desde la necesidad que tiene ya en ese plato de comida que le está faltando día a día. Nuestras familias más pobres son las más golpeadas por la inflación, por la escasez de dólares que impacta en la falta de medicamentos y otros tantos más. Muchísimos problemas, los cuales vienen a raíz de la ideología dogmática.
Óscar Mario Justiniano es presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (2023-2025). A lo largo de su trayectoria ocupó cargos de liderazgo en el sector agropecuario y empresarial, consolidándose como uno de los principales voceros de la economía boliviana.


