Ciudad del Este se convirtió este fin de semana en epicentro de un debate estratégico: cómo Paraguay puede posicionarse en la industria global de semiconductores, un sector que mueve miles de millones de dólares y es clave para la tecnología mundial. La ocasión fue la segunda edición del Foro Tecnológico y de Semiconductores Taiwán–Paraguay, un encuentro que reúne durante tres jornadas a representantes gubernamentales, académicos, empresarios y expertos internacionales.
El foro, organizado por la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay (UPTP) y la Embajada de Taiwán, busca explorar las oportunidades que este sector ofrece para el desarrollo económico del país. La experiencia de la isla —un referente indiscutido a nivel global— se presenta como modelo a seguir para que Paraguay pueda sumarse a las cadenas de valor de una industria estratégica que abarca desde la telefonía móvil hasta la inteligencia artificial.
“Este encuentro marca un antes y un después”, expresó el ministro de Tecnologías de la Información y Comunicación, Gustavo Villate, durante la apertura. Destacó la presencia de gigantes como TSMC, líder mundial en la fabricación de chips; Foxconn, reconocida por ensamblar dispositivos de Apple; y ASUS, con fuerte presencia en soluciones informáticas. Para Villate, la calidad de los expositores y el nivel de los debates confirman que Paraguay tiene la posibilidad de insertarse en un sector donde la innovación es la norma.
Uno de los puntos más resaltados en las conferencias fue la ventaja comparativa que ofrece Paraguay en términos de energía. Con una matriz basada en hidroeléctricas, el país dispone de electricidad limpia, abundante y de bajo costo, un factor clave para industrias que requieren gran consumo energético, como la de semiconductores. A esto se suma la ubicación estratégica del Alto Paraná, puerta de entrada al Mercosur y cercano a grandes centros de consumo.
Villate remarcó que el desarrollo de esta industria exige la articulación de tres actores: la academia, el sector privado y el Estado. “Hoy esos tres pilares están presentes en este foro. Esa triple hélice fue la clave del éxito de Taiwán y Paraguay tiene la oportunidad de replicar esa experiencia”, señaló.
El ministro también reafirmó la visión del gobierno de transformar al país en un hub tecnológico regional. “No hablamos solo del presente, estamos proyectando el futuro. Contamos con condiciones únicas: nuestra energía, estabilidad macroeconómica y el hecho de ser el único país en Sudamérica con relaciones diplomáticas plenas con Taiwán, líder indiscutible en este sector”, enfatizó.
Por su parte, el embajador de Taiwán en Paraguay, José Chih-Cheng Han, recordó que su país produce más del 60 % de los chips a nivel mundial. Este liderazgo, explicó, se debe a una combinación de inversión estatal, infraestructura avanzada, talento altamente calificado y una cultura de innovación constante.
“Paraguay tiene las condiciones para incubar esta industria: energía abundante, ubicación privilegiada en el Mercosur, estabilidad macroeconómica y una juventud que cada vez más se orienta hacia la tecnología. Es un terreno fértil para la industrialización inteligente”, afirmó el diplomático.
La juventud, de hecho, aparece como una de las principales capitales. La UPTP, con sede en Asunción y fuerte presencia en Alto Paraná, ya forma a cientos de estudiantes en ingeniería, programación y electrónica, con estándares internacionales y docentes taiwaneses. Varios egresados han participado en pasantías en Asia, lo que abre la puerta a una transferencia real de conocimientos. “La formación de capital humano es la base. Sin ingenieros y técnicos capacitados no hay industria posible”, subrayó un académico presente en el foro.
Ciudad del Este, escenario de innovación
El Nobile Hotel & Convention de Ciudad del Este alberga las conferencias y mesas de debate, que se extenderán hasta el domingo. Durante las jornadas se analizan desde la estructura de la cadena de valor en la industria de semiconductores hasta las estrategias que han permitido a empresas taiwanesas consolidarse en la cima global.
Más allá de las conferencias, el foro busca sentar las bases para un relacionamiento a largo plazo. La transferencia de conocimiento, el fortalecimiento de capacidades técnicas locales y la atracción de inversión extranjera aparecen como metas inmediatas. Según datos de los organizadores, varias empresas taiwanesas ya estudian posibles inversiones conjuntas con universidades paraguayas y proveedores locales, lo que podría traducirse en empleos de alta calidad en los próximos años.
Con este tipo de iniciativas, Paraguay empieza a posicionarse en una conversación que hasta hace poco parecía lejana. Si logra capitalizar sus ventajas competitivas y articular esfuerzos entre Estado, academia e industria, el país podría abrirse un espacio en un sector que hoy define el rumbo de la economía digital.
Los expertos coinciden en que el camino será largo, pero subrayan que Paraguay parte con ventajas únicas: energía limpia, juventud ávida de oportunidades y un aliado estratégico como Taiwán. Convertirse en un nodo regional de innovación no solo significa diversificar la economía, sino también transformar la matriz productiva nacional, pasando de ser un país eminentemente agroexportador a uno capaz de generar tecnología de punta.


