Desregular el sector eléctrico: Un salto necesario hacia la eficiencia energética

Paraguay, bendecido con una de las matrices eléctricas más limpias del mundo, enfrenta un dilema crucial: cómo modernizar su sector eléctrico para sa…

| Por César Addario Sojancic
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Paraguay, bendecido con una de las matrices eléctricas más limpias del mundo, enfrenta un dilema crucial: cómo modernizar su sector eléctrico para satisfacer una demanda que crece a un ritmo vertiginoso —18,4% solo en 2024, según la ANDE— sin sacrificar su soberanía energética ni encarecer un recurso que es orgullo nacional.

La propuesta de desregular el sector eléctrico, privatizar parte de sus operaciones y abrir el mercado a un sistema tipo bolsa, donde la energía más barata ingrese primero, suena atractiva en un mundo que clama por eficiencia y competencia.

Sin embargo, el camino hacia esta transformación está plagado de riesgos y oportunidades que merecen un análisis crítico. ¿Es este el momento de abrir las puertas al capital privado, o estamos ante un espejismo neoliberal que podría costarnos caro?, veamos, Cuál es el contexto?

Tenemos un sistema eléctrico al límite, Paraguay produce más del 99% de su electricidad a partir de fuentes hidroeléctricas, con Itaipú, Yacyretá y Acaray como pilares de una matriz envidiable por su limpieza y bajo costo, ahora bien, esta fortaleza es también una vulnerabilidad ya que la dependencia casi absoluta del río Paraná y la falta de diversificación exponen al país a riesgos climáticos y a un sistema de distribución que no ha crecido al ritmo de la demanda.

Según el Instituto Paraguayo de Profesionales del Sector Eléctrico (IPPSE), entre 2021 y 2024, solo se ejecutó el 0,5% de las inversiones previstas en generación y el 46% en transmisión, lo que equivale a un atraso de cuatro años.

Los cortes de luz, especialmente en verano, son un recordatorio constante de que el sistema está saturado. ANDE, encargada de la generación, transmisión, distribución y comercialización, enfrenta críticas por ineficiencias y una infraestructura rezagada, en donde el crecimiento de la demanda, del 8% anual, obliga a duplicar la capacidad del sistema cada década.

Lecciones regionales sobre privatización energética

Este escenario plantea una pregunta inevitable: ¿puede el Estado, a través de ANDE, satisfacer esta demanda solo con inversión pública, o es hora de abrir el juego al sector privado?, es ahí donde yo apuesto por la desregulación y privatización.

Tenemos abundantes lecciones de la región, en la cual la desregulación del sector eléctrico implica reducir la intervención estatal, permitir la entrada de actores privados en la generación, transmisión, distribución y comercialización, y establecer un mercado competitivo donde los precios se determinen por la oferta y la demanda.

En América Latina, países como Argentina, Perú y México han recorrido este camino con resultados mixtos. En Argentina, la privatización iniciada en los años 90 bajo la Ley 24.065 modernizó el sector, pero también generó incrementos tarifarios y una dependencia de generadoras térmicas más costosas.

En México, la Reforma Energética de 2013 permitió la entrada de privados, pero debilitó a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), dejando al Estado con un rol secundario en un sector estratégico.

¿Qué implica crear una bolsa eléctrica en Paraguay?

Nosotros que contamos con abundancia hidroeléctrica, tenemos una ventaja única, energía renovable y barata. Sin embargo, la experiencia regional sugiere que la privatización sin una regulación sólida puede derivar en tarifas más altas para los consumidores, especialmente si se priorizan los intereses de las empresas privadas sobre los usuarios.

En España, un caso emblemático, la liberalización del mercado eléctrico llevó a tarifas que absorben una parte significativa de los ingresos familiares, e incluso se privatizó el acceso a la energía solar, un precedente alarmante para un país como Paraguay, con un enorme potencial fotovoltaico.

Un mercado tipo bolsa es el camino que sugiero, en el cual la energía más barata primero entra al sistema de despacho, mi idea de un mercado eléctrico tipo bolsa, donde la energía más barata ingrese primero, es seductora.

En un sistema de este tipo, los generadores —sean públicos o privados— compiten ofreciendo su energía al menor costo, y el operador del mercado prioriza la entrada de las fuentes más económicas.

En el caso nuestro, la energía hidroeléctrica de Itaipú, Yacyretá y Acaray dominaría el mercado, manteniendo tarifas bajas. Sin embargo, la introducción de nuevas fuentes, como la solar fotovoltaica o el gas natural, podría diversificar la oferta y aumentar la resiliencia del sistema.

Implementar una bolsa eléctrica requiere un marco regulatorio robusto. En España, el Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE) gestiona las transacciones, mientras que Red Eléctrica de España asegura la estabilidad técnica del sistema. En Paraguay, esto implicaría crear un ente regulador independiente, capaz de supervisar la competencia y garantizar que los consumidores no paguen precios inflados.

Además, el sistema debería diseñarse para priorizar la energía renovable, evitando el error de otros países donde generadoras térmicas más caras determinan los precios del mercado.

¿Qué propongo para Paraguay? Un modelo híbrido, desregular y privatizar no significa entregar el sector eléctrico al mercado sin restricciones. Debe aprender de los errores regionales y diseñar un modelo híbrido que combine la fortaleza de ANDE con la agilidad del sector privado. Aquí mi propuesta en cuatro pilares:

  1. El rol de ANDE como un actor competitivo y regulador natural, en un nuevo mercado eléctrico desregulado, moderno y eficiente la ANDE debe transformarse de monopolio estatal en un competidor dinámico entre otros actores privados, participando en generación y comercialización con la misma agilidad que las empresas privadas. Su experiencia en la gestión de Itaipú y Yacyretá la posiciona como un jugador clave, capaz de ofrecer energía hidroeléctrica barata en la bolsa eléctrica, donde la energía más económica ingrese primero. Al mismo tiempo, ANDE debe asumir el rol de regulador natural del sistema, supervisando la red de transmisión y distribución para garantizar estabilidad técnica y evitar abusos, apoyada por un ente regulador independiente. Con inversiones privadas modernizando la red, que hoy pierde un 10% de la energía generada según datos de ANDE, la empresa estatal puede enfocarse en competir y regular, asegurando un mercado eficiente y tarifas accesibles para todos los paraguayos.
  1. Liderazgo del sector privado en generación y distribución en lugar de limitar a los privados a la generación y comercialización, deben liderar también en la modernización de la red de distribución, que pierde un 10% de la energía generada, según datos de ANDE. Empresas privadas, con acceso a tecnología de punta, pueden implementar redes inteligentes y reducir pérdidas en menos tiempo que el Estado, mientras ANDE se centra en supervisión y regulación técnica.
  1. Apertura total a privados en generación y comercialización en donde permitimos que empresas privadas desarrollen proyectos solares, eólicos o hidroeléctricos, como los 200 MW planeados en nuevas represas, atraería capital y tecnología, acelerando la diversificación de la matriz.
  1. Bolsa eléctrica transparente: Crear un mercado donde la energía más barata, principalmente hidroeléctrica, ingrese primero, con un regulador independiente que evite prácticas monopólicas y garantice tarifas justas.

Aunque la privatización es una solución poderosa, debe implementarse con cuidado, un marco regulatorio sólido es clave para evitar abusos. Un ente regulador independiente, inspirado en modelos como el de Nueva Zelanda es clave ya que garantizaría que los privados no prioricen ganancias sobre el servicio. Otro punto importante es la transición hacia un mercado tipo bolsa puede completarse en dos años, con una hoja de ruta clara que combine reformas legales y técnicas.

Paraguay tiene una oportunidad histórica para convertirse en un hub energético regional, aprovechando su matriz limpia y su posición geopolítica. La privatización y la desregulación, con un mercado tipo bolsa donde la energía más barata ingrese primero, desatarán el potencial del sector eléctrico, atrayendo inversión, mejorando la infraestructura y manteniendo tarifas accesibles. ANDE, fortalecida por el capital privado, liderará esta transformación. Como paraguayos, debemos abrazar esta oportunidad con audacia, asegurando que nuestro tesoro energético beneficie a todos.

Tabla comparativa: Modelo actual vs. Modelo híbrido propuesto

Criterio Modelo Actual (ANDE) Modelo Híbrido Propuesto
Estructura Monopolio estatal: ANDE controla generación, transmisión, distribución y comercialización. ANDE compite y regula junto a privados. Mercado tipo bolsa con prioridad a energía más barata.
Eficiencia Infraestructura rezagada. Pérdidas del 10%. Baja ejecución de inversiones. Privados modernizan red con tecnología. ANDE se enfoca en competir y regular.
Tarifas Bajas por hidroeléctrica, pero riesgo de aumento por ineficiencia. Tarifas competitivas si se regula bien. Energía barata domina el mercado.
Diversificación Alta dependencia del río Paraná e hidroeléctrica. Privados desarrollan solar, eólica e hidroeléctrica. Más resiliencia.
Inversión Limitada por recursos estatales. Atraso en obras. Atrae capital privado. Moderniza infraestructura y financia renovables.
Regulación ANDE sin competencia ni ente regulador independiente. Regulación sólida con ente independiente. Transparencia garantizada.
Implementación Sin cambios inmediatos, pero problemas persistentes. Transición estimada en 2 años con reformas legales y técnicas.
Riesgos Sistema saturado. Cortes frecuentes. Incapacidad de escalar. Riesgo de tarifas altas sin regulación. Debe evitar priorizar ganancias privadas.
Oportunidades Estabilidad con energía barata, pero sin modernización ni expansión. Convierta al país en hub energético. Atrae inversión y mantiene tarifas accesibles.

Análisis

  • Modelo Actual: Aunque beneficia de tarifas bajas por la hidroeléctrica, la falta de inversión y diversificación limita su capacidad para satisfacer la creciente demanda (18,4% en 2024). La saturación del sistema y las pérdidas en distribución (10%) reflejan ineficiencias que requieren una reforma.
  • Modelo Híbrido Propuesto: Combina la fortaleza de ANDE (gestión de Itaipú y Yacyretá) con la agilidad del sector privado, promoviendo competencia y modernización. La bolsa eléctrica prioriza la energía barata, pero el éxito depende de un ente regulador independiente para evitar abusos, como los observados en Argentina o España.

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