Rally de San Ignacio y el arte de dominar el cronómetro

500 kilómetros de historia viva, el Campeonato de Regularidad se cita en San Ignacio, Misiones.

| Por Arcano
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Hay motores cuyo sonido no pertenece al presente, sino a la memoria colectiva de un país. El próximo fin de semana, las rutas paraguayas se transformarán en un lienzo de recuerdos en movimiento. Bajo la denominación de “Rally de San Ignacio”, los días sábado 5 y domingo 6 de septiembre se disputará la cuarta fecha del Campeonato Nacional de Regularidad de Antiguos, Clásicos y Deportivos 2026. Organizada por el Club de Vehículos Antiguos del Paraguay (CVAP), la competencia promete dos jornadas donde el tiempo parece detenerse para dar paso a la nostalgia, la estrategia y la camaradería.

A diferencia de las vertiginosas carreras modernas de velocidad pura, el rally de regularidad es un homenaje a la precisión cronométrica y al romance con la ingeniería clásica. Aquí no triunfa el que pisa más a fondo el acelerador, sino la tripulación que logra una sincronía perfecta con el reloj, respetando los tiempos de marcha impuestos al milisegundo. En esta oportunidad, unas 32 tripulaciones asumieron el desafío de guiar estas joyas mecánicas a lo largo de 500 kilómetros de caminos nacionales, secundarios y vecinales.

“Cada uno de estos autos guarda una historia, un aroma a cuero antiguo, el recuerdo de un viaje familiar de hace cincuenta años”, reflexiona un portavoz de la comisión directiva del CVAP. “Correr en regularidad es conectar con el pasado a través de un desafío mental absoluto. El piloto debe sentir el latido del motor en terrenos cambiantes, mientras que el navegante se convierte en el guardián del tiempo, calculando distancias sin la tecnología de hoy. Es revivir el automovilismo en su estado más puro y romántico”.

Tres generaciones unidas por el metal y el recuerdo

El encanto del rally radica en la diversidad de su parque cerrado, una muestra viva de la evolución automotriz dividida en tres categorías que despiertan suspiros a su paso:

Categoría Antiguos: Son los pioneros del camino, piezas construidas en las primeras décadas del siglo XX. Ver rodar estos vehículos, con sus líneas señoriales y mecánicas elementales, es presenciar un pedazo de historia viva. Exigen un manejo puramente físico y un respeto sagrado por parte de sus tripulantes.

Categoría Clásicos: Las siluetas icónicas de los años 60, 70 y 80. Son los vehículos que poblaron las calles de nuestra infancia; las berlinas y utilitarios en los que muchos aprendieron a manejar. Representan el puente más directo con la nostalgia del público, que a menudo reconoce en ellos el auto del padre o del abuelo.

Categoría Deportivos: Las leyendas del rendimiento y las altas prestaciones del tramo final del siglo pasado. Con sus diseños aerodinámicos y rugidos más agresivos, estas máquinas demuestran que la audacia y el espíritu deportivo del pasado siguen plenamente vigentes y listos para medirse con el cronómetro.

Villeta, donde el pasado sale al encuentro del público

El viaje al ayer comenzará el sábado 5 de septiembre en La Plaza Villeta. Desde las 08:00 horas, este espacio público se convertirá en un museo a cielo abierto. Familias enteras, abuelos con sus nietos y entusiastas podrán caminar entre los vehículos, conversar con los pilotos y descubrir las anécdotas de restauración detrás de cada carrocería.

“Este campeonato no se vive detrás de alambrados”, señalan desde la organización. “Abrir el parque cerrado a la comunidad de Villeta nos permite transmitir este legado. Queremos que las nuevas generaciones vean estos autos no como objetos viejos, sino como monumentos históricos que aún tienen mucho por recorrer”.

A las 09:00 horas en punto, el primer vehículo soltará su embrague tras recibir la bandera de largada. Los cronómetros se pondrán en marcha y la caravana se internará en la geografía nacional, tejiendo memorias hacia el sur del país.

El calor de San Ignacio y una noche de exhibición

Tras devorar kilómetros de paisajes paraguayos, la comitiva histórica arribará a San Ignacio, Misiones. El epicentro del encuentro sabatino será el Hotel 1609, un rincón que fusionará la hospitalidad misionera con la mística del motor.

Al caer la noche, el hotel se transformará en una galería estática bajo las luces de la ciudad. Vecinos y visitantes tendrán la oportunidad de contemplar de cerca los detalles cromados y las líneas de diseño de otras épocas. Para los competidores, la velada será el momento de apagar los motores, compartir las vivencias de la ruta y celebrar esa amistad entrañable que caracteriza a la gran familia del CVAP.

El regreso, afinando la precisión en Petrobras Moviter

El domingo 6 de septiembre, el romance con la regularidad reanudará su marcha. La actividad se concentrará desde las 08:00 horas en la estación Petrobras Moviter de San Ignacio, donde el aroma a combustible y el murmullo de los motores listos para partir despertarán la mañana misionera.

La largada de la etapa de regreso está prevista para las 09:00 horas. Las tripulaciones enfilarán proa hacia Asunción, enfrentando los últimos tramos de estrategia y concentración para definir quiénes se llevarán los laurels de esta cuarta fecha.

Una invitación a recordar en familia

El Club de Vehículos Antiguos del Paraguay reitera que el Rally de San Ignacio es, fundamentalmente, un patrimonio compartido con la gente. Por ello, instan al público a apostarse de manera segura a la vera de los caminos para saludar el paso de la caravana.

“Ver a la gente mayor emocionarse al ver pasar el auto de su juventud y a los niños sonreír con asombro es lo que le da sentido a todo esto”, concluyen los organizadores. “El rally es deporte, pero sobre todo es cultura, identidad y un homenaje al paso del tiempo. Los esperamos a todos para compartir un fin de semana que quedará grabado en la memoria”.

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