Comenzando desde el Centro de Alto Rendimiento escribano Óscar Harrison, más conocido como Carde Ypané, siguiendo por la conocida ruta Acceso Sur, llegando a otro punto álgido, la avenida José Gaspar Rodríguez de Francia, en otros términos, zona Mercado Municipal Número 4, como antesala a la catedral del fútbol paraguayo la avenida Carlos Antonio López. hasta finalmente llegar al Defensores del Chaco, estos tramos pintados de nuestra tricolor bandera, rojo, blanco y azul, con miles de almas paraguayas entre la algarabía, gritos y lágrimas de alegría, diciéndole a los jugadores: “Estamos con ustedes”. En este contexto, la plantilla de nuestra selección paraguaya liderada por el entrenador Gustavo Alfaro realizó el tradicional y último recorrido desde Albiróga hasta Sajonia.
Sin dudas, esto quedará eternamente en los libros de oro de nuestra historia, siendo el regreso de Paraguay a un Mundial luego de 16 años. Quedó en evidencia que esta última y privilegiada pasarela fue la de más concurrencia comparando a los recorridos realizados por Eliminatorias.
Esto se debe a un punto clave e indiscutible, la larga lucha, pasando por desiertos donde muchas de las actuales figuras tuvieron que soportar el peso de las eliminaciones, las críticas de todo un pueblo, pero hay una cosa que nunca claudicó y fue el sueño de retornar a la Copa del Mundo, punta de lanza que sirvió en la convicción, en volver a creer en grande, donde el cerebro, cazador de utopías, Gustavo Alfaro, fue el encargado de configurar todo el plan que desembocó en nuestra clasificación.
A ojímetro, se podría afirmar que, por zonas se tuvo más de 1.500 hinchas albirrojos, dando el aliento de despedida a la selección. Se viene un gran Mundial y Paraguay apuesta fuerte con una propuesta innegociable, el de sumar los puntos para seguir de pie en la competencia.



