Rubio Ñu le encontró el gusto a los triunfos y en un partido cargado de emociones sumó de nuevo tres puntos en el Torneo Apertura al vencer de manera justa, pero merecida, al guapo equipo de San Lorenzo. El juego, dirigido por el árbitro Juan Gabriel Benítez, tuvo pasajes interesantes de principio a fin y se volcó a favor del elenco de Santísima Trinidad, con el único tanto convertido por Ángel Cardozo Lucena.
Si bien el gol se mostró esquivo en el primer lapso del partido, la vibración estuvo latente en todo momento; el arco de enfrente fue el objetivo de los dos equipos y cada uno, con su estrategia técnica, buscó lo suyo.
En ese contexto, fue el elenco ñuense el que primero incomodó a Cristóforo, cuando Estiven Pérez ensayó un débil remate de zurda, que marcó la seria intención que tenía el equipo dirigido por Felipe Giménez.
El ida y vuelta fue una constante en todo el duelo; Montiel, del Albiverde, fue quien llegó con más profundidad y con grandes chances de abrir el marcador, pero Cristóforo dejó sin efecto la intención al rechazar la pelota con el pie izquierdo.
Otra carga intensa se vio por parte del conjunto dirigido por Julio César Cáceres cuando ya culminaba la primera etapa, con el bombazo del “Chapa” Martínez, solo que el esférico pasó silbando el travesaño.
En el complemento, los cambios realizados por Cáceres a su equipo dieron más frutos que los que hizo Giménez. En una combinación de buen juego, y cuando corría el minuto 30, el “Willy” Mendieta le entregó como en bandeja un pase al “Pica” Lucena para abrir el marcador de un tremendo derechazo.
La calidad y experiencia del “Willy” dieron más solvencia al Albiverde, factor que le faltó en todo el primer tiempo como para desnivelar el marcador.
Apenas unos minutos después, de nuevo, con otra llegada, Estiven Pérez, de palomita, arrimó peligro hasta la valla contraria, pero su cabezazo de palomita salió desviado, muy cerca del arco rayadito.
En los minutos posteriores, San Lorenzo presentó varios argumentos como para emparejar el marcador, y con buenos toques subió sus líneas con el deseo de concretarlo, pero no hubo caso, el visitante ya había crecido demasiado, fortaleciendo su sector sin permitir un eventual empate.
En carpas del equipo universitario se instaló la preocupación, pues los resultados no aparecen, mientras que en Santísima Trinidad crece el optimismo y las ganas de seguir escalando posiciones; al parecer, Giménez le tomó el pulso al equipo y está para más, demostrando en la cancha otra actitud a partir de su victoria pasada contra el Gumarelo.


