El torneo mantendrá su formato tradicional de eliminación directa a partido único, una estructura que ha caracterizado a la competencia desde su creación y que suele abrir la puerta a sorpresas, especialmente en las primeras fases.
Como en ediciones anteriores, los equipos de categorías menores serán los encargados de dar el puntapié inicial, enfrentándose en las rondas preliminares. A medida que avance el certamen, se irán sumando los clubes de divisiones superiores, incluyendo los de la máxima categoría del fútbol paraguayo, lo que genera cruces atractivos entre realidades muy distintas como agregado principal.
Bajo el mote de la “Copa de Todos”, la Copa Paraguay contará en esta edición con la participación de 74 equipos provenientes de los 17 departamentos del territorio nacional, integrando a instituciones de distintos puntos del país y permitiendo una mayor visibilidad para aquellos que no están en boca de todos; una vitrina única para competir ante clubes tradicionales como ya lo fue en versiones pasadas. Su inicio está programado para el mes que viene, puntualmente para el martes 12 de mayo.
Así como el año anterior, además del prestigio deportivo, el campeón obtendrá un cupo a la mayor competencia sudamericana a nivel de clubes: la Copa Conmebol Libertadores, lo que eleva la exigencia y el interés de todos los participantes.
La edición 2026 se perfila nuevamente como un torneo cargado de expectativa, donde la lógica muchas veces queda de lado y los equipos más modestos sueñan con dar el golpe. Con el camino ya trazado, los clubes comienzan a preparar su recorrido en una competencia que año tras año gana protagonismo en el calendario del fútbol paraguayo.


