La ruta rumbo a la Copa del Mundo entra en su tramo final y la cuenta regresiva ya no admite margen de error. Con la ampliación a 48 selecciones en la Copa Mundial de la FIFA 2026, gran parte del camino ya quedó resuelto, pero aún restan seis cupos por definirse entre 22 selecciones que siguen en carrera entre repechajes continentales e intercontinentales. Una carrera corta, al todo o nada, 90 minutos a la vez.
En Europa, el repechaje de la UEFA concentra el mayor volumen de aspirantes. Son 16 equipos que pelearán por apenas cuatro plazas. El formato es directo: cuatro cuadrangulares a partidos únicos (semifinales y final) que ofrecen un boleto cada uno. La primera ruta enfrenta a Italia vs. Irlanda del Norte y Gales vs. Bosnia y Herzegovina. El segundo encuentra a Ucrania vs. Suecia y Polonia vs. Albania. El tercero, de donde saldrá el rival de Paraguay en fase de grupos, incluye a Turquía vs. Rumania y Eslovaquia vs. Kosovo. Y el último grupo Dinamarca vs. Macedonia del Norte y República Checa vs. Irlanda. Estos duelos tendrán lugar mañana y solo los ganadores avanzarán a los partidos por los boletos mundialistas, a desarrollarse el martes 31 de marzo.
Pero el foco global también se extiende al resto del mundo, con el repechaje intercontinental, una instancia que mezcla geografías, estilos y realidades. Allí, seis selecciones buscarán dos boletos. El sudamericano será Bolivia, que intentará volver a una Copa del Mundo tras su única participación en Estados Unidos 1994. Compartirá escenario con equipos de distintas confederaciones: Jamaica y Surinam por la Concacaf, Irak por Asia, República Democrática del Congo por África y Nueva Caledonia como representante de Oceanía.
Las llaves en este repechaje ubican a Bolivia contra Surinam y a Nueva Caledonia versus Jamaica. El ganador del primero de estos cruces enfrentará a Irak y el segundo a Congo. Esta semana serán los juegos semifinales y la semana que viene las finales ya por los dos últimos cupos mundialistas para el resto del mundo.
El sistema es breve y contundente. Dos llaves, partidos únicos y clasificación inmediata para los ganadores. En cuestión de días, el sueño mundialista puede transformarse en realidad o diluirse sin segunda oportunidad.
En este escenario, el dato que sobresale es la magnitud de la disputa. Son 22 selecciones para seis lugares. Un embudo que eleva la exigencia y convierte cada minuto en decisivo. Resistir la presión, además del juego en sí, será fundamental para doblegar al rival de enfrente.
El cierre de las Eliminatorias 2026 propone así un desenlace repleto de dramatismo e incertidumbre. Entre potencias dormidas, como Italia, y selecciones emergentes, el repechaje aparece como la última puerta, una que no se abrirá para todos.



