Luego de la resonante victoria del Laureado ante Cerro Porteño hace un par de días, Rojas visitó los estudios de la radio y dejó máximas que dieron qué hablar. Hoy, como referente de Rubio Ñu, el veterano volante atraviesa una etapa donde su vigencia tiene que ver más con la experiencia que con lo físico, prescindiendo de un aspecto primordial para los deportistas: el orgullo.
“Lo que más cuesta siempre es dejar el ego de lado”, reconoció con total franqueza, suena a una simple frase, pero en la práctica es más difícil de lo que parece. En un fútbol cada vez más exigente, Rojas entendió que el aporte va mucho más allá de querer estar siempre dentro del campo siendo eje y protagonista del equipo. “Hay veces que querés seguir, pero ya estás cansado. Hoy pongo en la balanza el beneficio grupal”, explicó, al recordar incluso que en el último partido pidió el cambio por el desgaste y la pesada cancha en La Arboleda, a consecuencia de las lluvias.
A sus casi 38 años, el mediocampista asume un rol diferente. Ya no se trata de destacarse individualmente, sino de ser útil para el equipo, incluso en funciones menos visibles. “Sé que por momentos me luzco poco, pero si al equipo le sirve, lo hago”, sostuvo, dejando en claro su compromiso con el funcionamiento colectivo.
Esa evolución también se refleja en su lectura del juego. “Después de los 30 uno tiene la obligación de entender más”, afirmó. Para Rojas, la experiencia le permitió compensar lo que el físico ya no da como antes, adaptándose a nuevas posiciones y exigencias tácticas.
Pero su aporte no se limita a lo futbolístico. Como referente, también cumple un papel clave dentro del vestuario. “Uno tiene que ayudar a los chicos, en la manera de prepararse y de manejarse”, comentó, destacando la importancia de acompañar a las nuevas generaciones. “A mí me da mucha satisfacción eso”, comentó.
En ese sentido, también marcó una diferencia con otras épocas. “Hoy es más difícil la conexión, todos están con el teléfono”, señaló, aunque dejó en claro que el desafío es adaptarse: “No tiene sentido decir, antes era así, porque ya no es así”.
Rojas mantiene su vigencia e importancia en el campo de juego, quizás ya no desde la velocidad o el despliegue constante, sino desde la inteligencia y la experiencia que hoy por hoy ayuda a un equipo como Rubio Ñu en su regreso a la máxima categoría.


