Víctor Bernay se sumó ayer a la lista de entrenadores que perdieron su puesto tras no alcanzar los resultados esperados en este primer tramo de temporada 2026. Con el argentino, que el domingo dirigió su último encuentro en el banco de Guaraní, ya van tres conjuntos que cambiaron de adiestrador antes del cierre de la primera rueda.
“Los entrenadores son hijos de resultados”, una vieja frase futbolera que mantiene su vigencia y se refuerza con lo acontecido recientemente en campamento aborigen. Primero Sergio Orteman, luego Lucas Barrios y ahora Bernay, todos desvinculados, incluso antes de que el proyecto de la temporada 2026 meta segunda marcha. En el caso del último, caló hondo la eliminación de Copa Libertadores y los magros marcadores obtenidos en el plano local, no gana en el Apertura desde el 13 de febrero.
La Comisión Directiva de la institución de Dos Bocas maneja nombres para su reemplazante: Marcelo Palau y el propio Barrios, que hasta hace poco dirigía a Luqueño.


