Sportivo Trinidense y Nacional igualaron a un gol por lado en cancha del primero en el penúltimo partido del noveno capítulo del Torneo Apertura 2026. Prieto, para la visita, y Camacho, para el local, anotaron los goles de la tarde.
Lavarse la cara de la eliminación de Copa Sudamericana era el objetivo principal de los dos protagonistas de la tarde de ayer lunes en el barrio Trinidad; el triunfo, el único camino. Nacional golpeó primero con una buena jugada colectiva, pero apareció uno de los goleadores históricos que tiene nuestro balompié para anotar el gol del empate con toda su jerarquía y calidad.
Ambos conjuntos presentaron variantes con relación a sus respectivos juegos internacionales de la semana pasada. Por el lado de la Academia, ausencias importantes por lesión; mientras que el Auriazul tuvo regresos de valía que no estuvieron en el choque ante Olimpia.
Nacional no tardó en adelantarse en el juego de ayer. A los 12’ armaron una buena acción por banda derecha donde apareció Alexis Cañete para mandar un centro a media altura al borde del área chica; allí, Richard Prieto se lanzó en palomita para conectar de cabeza y mandar el balón a las redes. Tanto de apertura para los dirigidos por Felipe Giménez que se mostraban más despiertos en este tramo.
El cuadro local, todavía somnoliento en este prólogo de partido, no alcanzaba a plasmar el juego deseado y su ofensiva carecía de asociaciones largas, más allá de los incesantes intentos de plasmar este estilo. Curiosamente, el gol llegó a consecuencia del juego directo, salteando líneas y pasando de cancha a cancha con un pelotazo.
Saque largo del arquero, peinada de Ronaldo Báez justo a los pies de Néstor Camacho que sin dudar, con un zurdazo de afuera del área, clavó el balón en el ángulo de la portería nacionalófila. Nada que hacer para Santiago Rojas ante el remate del eterno goleador que, con este tanto, llega a la impresionante suma de 144 dianas en la máxima categoría de nuestro fútbol, a 16 del récord de Santiago Salcedo.
Para la complementaria los dos cuadros elevaron el nivel a sabiendas de que el empate los frenaba en su deseo de trepar posiciones en el escalafón. Sin embargo, más allá del empuje, la segunda etapa transcurrió sin muchas emociones fuertes y claras frente a las porterías.
Al final, nada más ocurrió y el empate quedó como marcador definitivo del encuentro.


