La vigencia de una de las máximas figuras de la historia del fútbol paraguayo. Roque Santa Cruz marcó el domingo en el clásico ante Guaraní y extendió su racha de anotaciones a 29 temporadas consecutivas, un dato único en el mundo.
Un hombre que puede presumir haber anotado al menos un gol en cuatro décadas diferentes. El delantero, que en agosto cumplirá 45 años, se hizo sentir en el marcador durante el fin de semana para agigantar su figura en el balompié nacional.
Ni Lionel Messi ni Cristiano Ronaldo. El apellido Santa Cruz se viene anotando entre los goleadores de un partido desde 1998, desde su recordado debut en las redes con Olimpia en la extinta Copa Mercosur. En aquella ocasión, Luis Cubilla dispuso su ingreso como relevo en un partido contra Vélez Sarsfield en Buenos Aires y solamente minutos después de haber pisado el campo de juego, el joven de 17 años venció al mismísimo José Luis Chilavert, entonces arquero del Fortín.
No contento con eso, en el encuentro de revancha desarrollado en Asunción, Roque clavó dos contra el conjunto argentino, que en esa ocasión jugó con la camiseta de Cerro, por una descoordinación de su departamento de utilería.
De allí en más pasaron años, lustros y décadas y “Roquegol” siempre estuvo en lo suyo, quebrando arcos en diferentes latitudes y con distintas camisetas. Santa Cruz logró marcar goles en cada una de las competencias en las que vio acción, desde certámenes domésticos con sus clubes, pasando por competencias internacionales como Champions League y Copa Libertadores, y llegando a la selección, con gritos en Mundiales y Copas Américas. Siempre presente, siempre vigente.
Esa, justamente, es la palabra clave: vigencia, porque no se trata solamente de estar, sino de impactar, de ser determinante en el marcador con algún gol que incline la balanza en favor de los suyos.
Para tomar aún mayor dimensión, muchos jugadores debutaron después de Santa Cruz y se retiraron antes que el ariete de Nacional. Pasaron siete presidentes de la República, lo que sabíamos de la pandemia era por los libros de historia y el internet como lo conocemos hoy aún no existía.
Actualmente, no hay otro futbolista que pueda igualar el récord del paraguayo; podría ser Cristiano Ronaldo, pero al portugués todavía le faltan algunas temporadas para alcanzar la línea de Roque. Para encontrar similitudes debemos remontarnos a muchos años atrás y repasar las carreras de Josef Bican y Roger Milla.
El primero de ellos, austro-checo de gran paso por Europa en la primera mitad del siglo pasado con más de dos décadas ininterrumpidas marcando goles. Además, fue un personaje que trascendió las murallas del fútbol en un momento de grandes conflictos sociales y bélicos en el Viejo Continente. El segundo de ellos, camerunés, recordado por su paso en mundiales y su bailecito después de marcarle a Colombia en Italia 1990, cosechó goles durante 27 temporadas consecutivas (1970-1996), aunque en ligas de mucho menor porte que Roque, como la de su país y la de Indonesia, donde culminó su carrera futbolística.
Honor a quien honor merece. El goleador histórico de la Albirroja también se inscribe en un rubro que no encuentra rival en el planeta fútbol. Roque, el “killer” que produce alegrías desde 1998.

