Deportes

 ¡Culminó la espera! ¡Se volvieron a ver!

Luego de casi una década el fútbol paraguayo, en su máxima categoría, volvió a sentir la pasión de un tradicional clásico barrial: el de Santísima Tr…

| Por La Tribuna
Momento exacto en que estalló la hinchada de Trinidense con la anotación de Nelson Gauto, quien atropelló en el segundo palo y en una jugada definió el juego.

Luego de casi una década el fútbol paraguayo, en su máxima categoría, volvió a sentir la pasión de un tradicional clásico barrial: el de Santísima Trinidad. Los protagonistas Rubio Ñu y Sportivo Trinidense tuvieron una larga espera para volver al folclore de las cargadas en la previa, partido y pospartido, por parte de los hinchas y el hambre de ganar de quienes entraron en batalla dentro del campo de juego, los jugadores de ambos vestuarios.

El último registro en cuanto a enfrentamientos en Primera División data del 4 de diciembre del 2017, donde fue el conjunto Albiverde quien se impuso por 1 a 0, con gol de Eric Cristaldo, partido jugado en La Arboleda. Como la vida te da revanchas siempre, sin importar el momento y el tiempo, este fin de semana, el Azul y Oro de este barrio, devolvió aquel golpe de añares, con el mismo resultado y en el mismo escenario.

El encargado de convertir para la alegría de los aficionados del “Triki-Tron” fue Nelson Gauto y con una sensación especial. Cuando todo parecía que terminaba en un áspero 0 a 0, surgió un tiro de esquina ya casi al final del partido donde lanzó un centro Néstor Camacho y Gauto fue quien empujó el balón adentro, para llevarse el resultado a favor y como dice el dicho “el que ríe último, ríe mejor”, el estallido se siente más sabroso cuando se da lo planificado sobre la hora.

Inclusive, ya tuvieron una anotación a los 8 minutos, con Agustín Da Silveira como protagonista, pero se anuló por posición adelantada de Luis de la Cruz. Los locales, además de este resultado negativo, tuvieron el infortunio de la expulsión del defensor Pedro Álvarez.

La calificación de este cotejo resultó buena, pero dejó la sensación de que pudo haber dado algo más. En lo futbolístico, el partido se dividió claramente: Trinidense dominó el primer tiempo, mientras que en la complementaria Rubio Ñu mostró una versión distinta y equilibró la puesta en escena.

En conclusión, tanto Gustavo Morínigo como José Arrúa tienen mucho por trabajar aún, la tarea será ardua, sobre todo en materia de definición y cuestiones defensivas. Los Albiverdes dependen mucho de los destellos producidos por William Mendieta, pero no tiene cobertura, mientras que el Triki, necesita saber cerrar las explosiones que realiza por las bandas el joven y habilidoso Pedro Zarza.

El triunfo es valioso para el Sportivo, luego del sabor amargo contra el Franjeado, pero para los ñuenses este desenlace es como una caída al pozo: solo dos puntos cosechados y sin poder ganar aún. Estas acumulaciones adversas a la larga se convierten en elemento “saca técnico”, lo que ya pasó con Sportivo San Lorenzo con Sergio Orteman, primer entrenador cesado de su cargo en esta temporada, pero también podría significar descenso, hacia el final del año, si continúan por estas malas sendas.

La historia del derby barrial continuará, pero en la segunda rueda, en el estadio Martín Torres.

También te puede interesar

Últimas noticias