Con una participación superior al 80% del padrón habilitado, Blas Reguera ganó la presidencia de Cerro Porteño con más del 60% de los votos, en una jornada democrática intensa, mayormente ordenada y que marcó el fin de un ciclo dirigencial de 16 años.
El Club Cerro Porteño celebró ayer unas ejemplares votaciones donde la masa societaria de la popular institución capitalina pudo elegir a sus nuevas autoridades por los próximos cuatro años. Blas Reguera se impuso con contundencia, superando el 60% de los votos, en una jornada caracterizada por una participación histórica, que superó el 80% de los 15.088 socios habilitados para sufragar y que, a su vez, confirmó el fuerte interés del cerrista por definir el rumbo del club.
Desde las primeras horas de la mañana, el movimiento en inmediaciones de La Nueva Olla fue constante. Largas filas de socios, presencia familiar y un clima de expectativa acompañaron el desarrollo de los comicios, que rápidamente comenzaron a marcar una tendencia favorable a Reguera. Las bocas de urna, difundidas desde temprano, ya lo señalaban como claro ganador, incluso con un margen superior al finalmente registrado, y esa proyección se mantuvo firme durante todo el día.
Al momento del escrutinio, ese respaldo al nuevo presidente que se observó durante todo el día también se vio reflejado en los resultados. La principal diferencia se dio en las mesas de los socios vitalicios, donde Reguera amplió el margen y elevó la tendencia mientras continuaba el conteo de papeletas. La regularidad del resultado, mesa tras mesa, terminó por confirmar una victoria clara y legítima, sustentada tanto en los números como en la percepción generalizada entre los votantes.
“Soy el presidente más votado de la historia del fútbol paraguayo y eso da mucha legitimidad”, expresó el nuevo mandatario al momento de conocerse los resultados. Y es que es así, en una jornada admirable y de la que formaron parte casi 12.000 socios del club, Cerro Porteño tuvo las elecciones con más participación registrada en el fútbol paraguayo, al menos de los grandes y tradicionales cuadros de nuestro país.
La jornada electoral se desarrolló, en líneas generales, en un ambiente ejemplar, con respeto entre los participantes y un orden que permitió que el proceso avanzara con normalidad. Algunos incidentes menores no alteraron el normal desarrollo de una elección que, en su balance general, se destacó por la madurez institucional demostrada por el socio cerrista.
Carlos Rejala, el candidato a la titularidad del Ciclón por el Movimiento Nuevo Cerro, junto a sus seguidores tuvieron un comportamiento digno en todo momento. El mismo afirmó al cierre de las votaciones y tras conocerse los resultados que apoyará a Reguera para seguir fortaleciendo a la institución.
Más allá del resultado electoral, el dato político más fuerte de la jornada fue el cierre definitivo de un ciclo dirigencial de 16 años. Con la elección de Reguera, Cerro Porteño tendrá nuevo presidente luego de un extenso período encabezado por Juan José Zapag, quien ya no continúa al frente del club y que, llamativamente, ni siquiera se acercó a ejercer su derecho al voto, en una ausencia que no pasó desapercibida.
La masiva concurrencia a las urnas fue una clara señal del compromiso del socio con el futuro de la institución, rompiendo con el estilo actual en el que la participación suele ser una deuda pendiente en muchos clubes. Cerro Porteño ofreció ayer una jornada distinta, la de un pueblo azulgrana movilizado, consciente de la importancia del momento y protagonista de una elección decisiva.
Con más del 60% de los votos y una legitimidad reforzada por la alta participación, Blas Reguera asume el desafío de liderar una nueva etapa, respaldado por un mandato claro de los socios.


