El programa se extiende del 19 de enero al 1 de febrero, dividido en tres bloques de trabajo: la primera pretemporada del 19 al 22, la segunda del 24 al 27 y la tercera del 29 de enero al 1 de febrero. Cada etapa fue diseñada con una carga progresiva, apuntando a la puesta a punto integral de los jueces de cara a una temporada exigente y con alta exposición internacional.
Durante estas jornadas, los árbitros y árbitros asistentes participan de un plan integral de capacitación que combina evaluaciones físicas en campo, entrenamientos con jugadores, pruebas audiovisuales y trivias sobre las reglas de juego. A ello se suman análisis específicos de tópicos técnicos sensibles para el desarrollo del juego moderno, como el control disciplinario, las manos, las disputas, el fuera de juego y el estudio de casos reales que se presentan en la competencia de alto nivel.
El cronograma incluye además charlas institucionales, orientadas a reforzar los lineamientos y estándares arbitrales que impulsa la Conmebol, en una clara señal de unificación de criterios y búsqueda de excelencia. El objetivo es que los jueces lleguen a la temporada con una base común, tanto en lo físico como en lo conceptual, minimizando márgenes de error y fortaleciendo la toma de decisiones.
Uno de los datos salientes de esta edición es la creciente participación femenina. Del total de más de 150 árbitros convocados, más de 40 son mujeres, lo que representa más del 25% del plantel arbitral. Un porcentaje que refleja el avance sostenido del arbitraje femenino en la región y el compromiso del organismo continental con la equidad y la inclusión en todos los niveles del fútbol sudamericano.
El acto de apertura llevado a cabo ayer contó con la presencia del presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, y del presidente de la Comisión de Árbitros, Enrique Cáceres, quienes dejaron mensajes claros y directos a los participantes. “Ustedes son nuestros jugadores. No estamos exentos de errores, pero busquemos la excelencia; no basta con ser mejores. Sepan que tienen todo nuestro apoyo”, expresó Domínguez, marcando el tono de un proceso que exige autocrítica, preparación y respaldo institucional.
Estas pretemporadas se inscriben dentro de un plan continuo de capacitación y desarrollo arbitral, con el que la Conmebol apunta a seguir elevando la calidad y el rendimiento del arbitraje sudamericano. En un fútbol cada vez más dinámico y observado, la preparación de los jueces se vuelve tan determinante como la de los protagonistas dentro del campo.



