La final de mañana coronará la gran faena de estos casi 30 días de intensa competencia y, para la ocasión, varias reconocidas figuras como Zinedine Zidane, Kylian Mbappé (que ya estuvo en partidos de fase previa con una camiseta de Marruecos), Vinicius Jr., Ousmane Dembélé (actual Balón de Oro) y Andrés Iniesta confirmaron que vivirán el duelo por el título en primera persona; es decir, estarán presentes en el Prince Moulay Abdellah Stadium ubicado en Rabat.
Ese gran encuentro enfrentará a las dos mejores selecciones de las 24 que empezaron. ¿Seguirá Marruecos en su buena racha o Senegal dará la sorpresa? Es la pregunta de la prensa internacional sobre la definición este domingo en la ciudad capital entre el equipo local y el ascendente cuadro de los senegaleses.
Ya descansados, luego de sufrir para sacar a Nigeria por la tanda de penaltis, los marroquíes están con ganas de quedarse con la Copa. Senegal, que tumbó a Egipto, no será fácil, además viene con hambre de triunfo. Por todo eso, hay reserva sobre la definición de la Copa Africana de Naciones.
Hoy sábado juegan por el tercer lugar Egipto y Nigeria en Casablanca, selecciones que pelearán por el honor y el último escalafón del podio. Servirá también como antesala del esperado choque decisivo entre Marruecos y Senegal, a llevarse a cabo mañana en Rabat.
Estilo africano desde la dirección técnica
Otro hecho que marca el ascenso del fútbol africano es que los técnicos de los cuatro equipos que disputaron la semifinal de la Copa África de Naciones (CAN) son todos africanos. Es algo que muestra la gran evolución del balompié por esos lares, pues no necesitaron de estrategas de otros continentes como en tiempo pasado.
El técnico de Marruecos es el marroquí Walid Regragui. El senegalés Pape Thiaw dirige a Senegal. En Egipto comanda Hossam Hassan y el entrenador actual de la selección de Nigeria es Éric Chelle, quien es de nacionalidad maliense (nacido en Costa de Marfil, pero con nacionalidad maliense).
Datos que grafican la gran final
El ranking espejó su lógica. Otro aspecto llamativo fue que justamente las dos selecciones africanas mejor situadas en el ranking FIFA son las finalistas. La anfitriona de la CAN, Marruecos —que no falló a los pronósticos—, ni tampoco Senegal, que venía precedido como favorito ante Egipto. El choque entre ambos es de resultado impredecible, ya que los dos están en condiciones de quedarse con el título de campeón.
Los de Walid Regragui cuentan con el máximo goleador de la Copa África: Brahim Díaz, que ha marcado un gol en cada uno de los partidos, aunque no pudo ante Nigeria. Díaz, el futbolista del Real Madrid, acumula cinco anotaciones y es uno de los grandes protagonistas de la CAN.
Unos 70.000 aficionados marroquíes llenarán de nuevo el estadio este domingo, mientras millones más seguirán el partido desde el país y desde el exterior. El fútbol es toda una pasión en Marruecos. Su gran objetivo es el Mundial 2030 que harán con España y Portugal, en que también están Paraguay, Argentina y Uruguay.


