Una atracción adicional, que se cumplió en la noche previa al qualifyng round en el Rod Laver Arena de Melbourne, repleto de espectadores (de bote en bote) fue la primera edición de la nueva atracción adicional implementada por Tennis Australia: el espectáculo denominado “One Point Slam”.
La llave única de 48 tiene en sus extremos como cabezas de serie a las máximas figuras mundiales, el español Carlos Alcaraz y el italiano Yannik Sinner. Entre las luminarias, junto a los citados top está el popular jugador local Nick Kyrgios. La nómina de mujeres participantes encabezan la polaca Iga Swiatek, la japonesa Naomi Osaka y la estadounidense Coco Gauff. La mitad de los protagonistas son tenistas en activo profesionales, 12 de ATP y 12 de WTA.
Compiten los profesionales, aficionados (artistas, influencers) y entrenadores y el premio para el ganador es más que apetecible: un millón de dólares austalianos (unos 700 mil de la moneda americana)!
Se jugó “mata-mata” por simple eliminación, a un solo punto. Los profesionales tenistas disponen de un solo saque mientras los restantes poseen dos servicios.

Tanto Dani Vallejo como su entrenador, el argentino Andres “Gringo” Schneiter, fueron seleccionados entre los 48 protagonistas. El coach de Dani de entrada venció al francés Corentin Moutet (número 34 ATP) y en segunda vuelta se topó y perdió nada menos que contra Carlos Alcaraz. El español fue eliminado por la griega Maria Sakkari, 52 del ranking WTA que lo sacó del One Point Slam al número 1 del mundo entre los caballeros.
EEl número uno paraguayo, uno de los más jovenes actores del espectáculo que entró entre los muy selectos 48 protagonistas de este show, se midió ante la norteamericana Mc Cartney Kessler (numero 46 WTA), quien venia de perder en la llave de quali ante la serbia Olga Danilovic.
La yanqui ganó el duelo a un solo punto y Dani quedó con la satisfacción de haber jugado aunque más no fuera siendo parte de un show sobre el histórico piso de la Rod Laver Arena, participado en un evento singular, divertido y con un marco imponente.
DEL ANONIMATO AL ESTRELLATO
Jordan Smith, un profesor de tenis australiano de 29 años, saltó del anonimato de una casi ignótica carrera de tenista amateur que nunca pudo pasar al ámbito profesional y debió contentarse con enseñar, al estrellato y a la consideración general al ganar en un Rod Laver Arena repleto de espectadores, el torneo "One Point Slam" al vencer en la final a la 117 del mundo, la taiwanesa Joanna Garland.


