En motos, la consigna volvió a ser clara: saber aprovechar el momento justo. Luciano Benavides lo hizo a la perfección y firmó una de las actuaciones más sólidas de esta edición. El argentino, que partió desde la sexta posición, encontró las condiciones ideales para una escapada victoriosa en una especial de 459 kilómetros, mayormente rápida y favorable para quienes supieran leer la etapa. Benavides empleó cuatro horas exactas para completar el sector cronometrado y se impuso con 4 minutos y 47 segundos de ventaja sobre Edgar Canet, y 4 minutos y 57 segundos sobre Adrien Van Beveren, quien firmó su mejor especial desde la salida en Yanbu.
Con esta victoria, la séptima de su carrera en el Dakar, el piloto de KTM no solo reafirma su talento, sino que también refuerza su candidatura en la general. Benavides se mantiene en el tercer escalón del podio y recorta su desventaja con Ricky Brabec a apenas 15 segundos, en una lucha que promete intensificarse en las próximas jornadas.
En la cima de la clasificación general no hubo cambios, con Daniel Sanders conservando el liderato. El australiano finalizó tercero en la etapa, un resultado que si bien no le permitió ampliar su ventaja, le asegura una posición sólida en la general. Sanders cuenta ahora con 4 minutos y 25 segundos de margen sobre Brabec, aunque el orden de salida de la próxima etapa podría jugar un papel determinante, con el estadounidense largando más retrasado y con margen para aplicar su habitual lectura estratégica de carrera.
La jornada también dejó consecuencias para Tosha Schareina. El valenciano, que había iniciado la etapa en segunda posición, perdió terreno pese a las bonificaciones por abrir pista y ve cómo su retraso en la general supera ya el cuarto de hora, quedando obligado a replantear su estrategia si quiere volver a la pelea directa por el podio.
En coches, la etapa volvió a confirmar que el Dakar no solo se gana con velocidad, sino con regularidad y cabeza fría. Mattias Ekström fue el gran protagonista del día al lograr su séptima victoria de etapa en el Dakar. El sueco se impuso con autoridad y compartió el podio con João Ferreira, a 4 minutos y 27 segundos, y Mitch Guthrie, a 4 minutos y 55 segundos. Ekström capitalizó una serie de circunstancias favorables para mantenerse cerca del líder de la general y reafirmar su gran momento de forma.
En la lucha por la general, Nasser Al Attiyah sigue teniendo la situación bajo control. El líder de los Dacia Sandrider no necesitó ganar la etapa para salir fortalecido. Su principal rival, Henk Lategan, llegó a liderar virtualmente la carrera durante gran parte del día, pero un problema en el kilómetro 428 lo obligó a detenerse, perdiendo cerca de diez minutos. El sudafricano cayó al cuarto puesto de la etapa, a 7 minutos y 21 segundos, y dejó escapar una oportunidad clave.
Ese incidente también fue bien aprovechado por Nani Roma, quien logró conservar la tercera posición en la general y recortar un minuto a Al Attiyah, quedando a 7 minutos y 15 segundos. Además, el español contará con una posición de salida favorable para afrontar la exigente especial que se avecina, la antesala de la primera etapa maratón.
Así, el Dakar entra en una fase donde cada detalle cuenta. Motos y coches avanzan hacia jornadas decisivas, con estrategias ajustadas, diferencias comprimidas y un desierto que empieza a exigir algo más que velocidad: inteligencia, resistencia y temple.


