La temporada 2025 ha sido sin dudas más que exitosa en materia de competencias organizadas por la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), sobre todo las finales únicas, tanto de la Libertadores como de la Sudamericana. Ambas propuestas han generado efectos positivos en lo económico, cultural y social, convirtiéndose en una herramienta que permite el desarrollo sobre las tres bases mencionadas.
El presidente de la entidad matriz del balompié sudamericano, Alejandro Domínguez, se pronunció a través de sus redes sociales acerca de lo que ha dejado como legado, los torneos del año pasado; “¡En el 2025 tuvimos dos finales únicas que quedaron en la historia! Con el impacto positivo de USD 110 M para las economías de Paraguay y Perú. Con puestos de trabajo reales que se vieron beneficiados en la organización de los eventos. Porque cuando se juega una final, no solo gana un equipo, gana un país. ¡Sigamos creyendo en grande, en el 2026 Sudamérica va por todo!”.
Precisamente, es menester afirmar que estas expresiones no se alejan de la realidad, sobre todo lo que fue la final de la “otra mitad de la gloria” entre Lanús de Argentina y Atlético Mineiro de Brasil, jugado en Asunción, remarcando que la Libertadores se definió en Lima, Perú. Según estimaciones, nuestro país tuvo como ingreso un poco más de 42 millones de dólares, con hotelerías totalmente ocupadas, buen movimiento gastronómico, transporte y ni qué decir, buenas ganancias para aquellos trabajadores independientes, emprendedores.
Para el 2026, como bien concluye el mensaje de Domínguez, no se descarta superar aún más estos guarismos financieros, teniendo en cuenta que el fútbol del continente escaló en gran medida a posiciones de competitividad con el resto del mundo. Por último, es importante recordar que ya se definieron las sedes para lo que serán las finales del 2026.
La definición por la Libertadores se realizará en Montevideo, Uruguay, estadio a confirmar, siendo candidatos el Centenario, el Campeón del Siglo y el Gran Parque Central. En tanto, la Sudamericana tendrá sabor a café y vallenato, ya que la lucha por el título se dará en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia.


