Édgar Canet hizo historia en el inicio del Dakar 2026: a sus 20 años, debutó en motos con triunfo y es el ganador de etapa más joven de la historia. En coches, los tiempos no contaron para la general, pero permitieron elegir la posición de salida.
Beto Rodríguez (Enviado especial)
En la categoría de motos, la gran noticia del día tuvo nombre propio: Édgar Canet. En su debut absoluto dentro de la categoría RallyGP, el joven piloto español firmó una actuación memorable al quedarse con la victoria en el prólogo. Con apenas 20 años, Canet no solo se convirtió en el primer líder del Dakar 2026, sino que además estableció un récord histórico al transformarse en el ganador más joven de una etapa del Dakar en motos.
Su rendimiento fue sólido de principio a fin, mostrando una madurez impropia de su edad en un terreno que suele castigar duramente a los debutantes. El triunfo en el prólogo no garantiza nada en una competencia tan extensa y exigente como el Dakar, pero sí representa un fuerte mensaje deportivo y psicológico para el resto del pelotón.
Con este resultado, Canet pasó a integrar una lista selecta y de enorme peso histórico: es el 14º piloto español en ganar una etapa del Dakar en motos. Un grupo encabezado por nombres emblemáticos como Joan Barreda, Jordi Arcarons, Marc Coma y Nani Roma, figuras que marcaron distintas épocas de la prueba y construyeron la fuerte tradición española dentro del rally más duro del mundo.
Reglamentos y estrategias desde el primer día
Una de las particularidades de esta jornada inaugural estuvo marcada por la diferencia reglamentaria entre las distintas categorías. En el caso de las motos, los tiempos del prólogo sí tuvieron incidencia directa en la clasificación general, por lo que cada segundo ganado o perdido ya comenzó a contar de cara al desarrollo del rally. Esto obliga a los pilotos a un delicado equilibrio entre atacar y preservar la mecánica desde el primer día.
En cambio, para la categoría de coches, los tiempos registrados en el prólogo no computaron para la general. Sin embargo, la jornada estuvo lejos de ser irrelevante, ya que los más rápidos obtuvieron un beneficio estratégico clave: el derecho a elegir su posición de salida para la etapa 1 durante la ceremonia realizada por la noche. En un Dakar donde el polvo, la visibilidad y la apertura de pista pueden marcar diferencias importantes, esta elección inicial puede resultar determinante.
Tanto en motos como en coches, el ganador del prólogo tuvo el privilegio —y también la responsabilidad— de elegir en último lugar su posición de partida, un detalle reglamentario que agrega un componente táctico adicional incluso antes de que comiencen las etapas largas.


