El ex Real Madrid fue decisivo una vez más. Abrió el marcador a los 31 minutos con una definición simple, pero letal, empujando el balón a la red tras un centro preciso de Abdulelah Al Amri. Ya en tiempo de descuento de la primera etapa, volvió a aparecer con una dosis de talento y oportunismo. Recibió un envío desde la derecha del croata Marcelo Brozovic y, con un sutil toque de tacón, superó al arquero brasileño Samuel Portugal para firmar el segundo tanto de la noche.
Ronaldo incluso estuvo cerca del triplete. En la segunda mitad volvió a vencer al guardameta rival, pero la acción fue invalidada por fuera de juego. Nada que empañe otra actuación dominante del portugués, que sigue marcando con la regularidad de los grandes elegidos.
Los números explican la dimensión del momento. Cristiano suma 956 goles oficiales en su carrera: 156 con la selección de Portugal y 800 en clubes. Solo en lo que va del 2025 ya anotó 40 veces, convirtiéndose en el primer futbolista en alcanzar esa cifra goleadora en catorce años naturales distintos. En la actual edición de la liga saudí, lleva 12 goles en apenas diez partidos, liderando cómodamente la tabla de artilleros.
El triunfo del Al Nassr se completó en tiempo añadido con un tanto de Joao Félix, otro portugués que empieza a ganar protagonismo en el equipo. Con esta victoria, el conjunto amarillo amplió su ventaja en la cima, sacando cuatro puntos al Al Hilal y cinco al Al Taawon.
Pero más allá de la tabla y los títulos, lo que persigue Cristiano Ronaldo es algo mayor; la inmortalidad estadística. A 44 goles de los 1.000, el reloj corre, pero él sigue respondiendo con goles acercándose a un número que parecía imposible para cualquier futbolista.


