La extensión contractual incluye una cláusula de rescisión elevada, inédita en el fútbol femenino nacional, que busca proteger al club ante el creciente interés internacional por la atacante. Aunque el monto exacto de dicha cláusula no se conoce y permanece bajo confidencialidad, el club intenta defender a su figura y si se la llevan, que no sea por menos de lo que vale. En tiempos donde el talento paraguayo comienza a cotizarse con fuerza en el mercado exterior, Olimpia decidió anticiparse y blindar a su máxima exponente, convertida en el rostro visible del proyecto deportivo.
“Claudinha” viene de completar una temporada 2025 consagratoria. Fue protagonista en cada competencia que disputó, marcó diferencias desde su jerarquía individual y consolidó un liderazgo desde el ejemplo. Su rendimiento no pasó desapercibido a nivel continental ni mundial; la paraguaya fue nominada a premios internacionales y se posicionó entre las mejores jugadoras jóvenes del planeta, elevando el fútbol femenino nacional.
La renovación también representa una señal clara de profesionalización; un grito en conjunto de todas las que intervienen casi a pulmón en nuestro país. Con este contrato, Olimpia se asegura talento y, al mismo tiempo, construye identidad, pertenencia y continuidad, pilares fundamentales para competir en escenarios cada vez más exigentes.
En paralelo, el blindaje contractual se interpreta como una respuesta directa al nuevo contexto del fútbol femenino sudamericano, donde las transferencias comienzan a mover cifras importantes y los clubes deben adaptarse para no quedar relegados. Olimpia entendió el momento y actuó en consecuencia.


