La Premier League vivirá este año un Boxing Day atípico, casi irreconocible para una tradición que durante décadas convirtió al 26 de diciembre en una fiesta innegociable del fútbol inglés. En la temporada 2025/26, la histórica jornada navideña presentará una variante inédita; apenas un partido programado en el calendario oficial, rompiendo una costumbre profundamente arraigada en la identidad del torneo.
Mañana, el único encuentro previsto para el Boxing Day será el choque entre Manchester United y Newcastle United, en Old Trafford. Un partido de alto perfil, sí, pero que no alcanza a disimular el impacto simbólico de una fecha que solía ofrecer una cartelera completa, con estadios llenos y aficionados desplazándose en masa para sostener una de las tradiciones más singulares del fútbol europeo.
El cambio no responde a una decisión caprichosa, sino a una combinación de factores que presionan al calendario inglés. Los contratos televisivos, la obligación de respetar ventanas específicas de fin de semana y la creciente congestión provocada por las competiciones internacionales obligaron a la Premier League a redistribuir la jornada. Así, varios partidos que históricamente se disputaban el 26 fueron trasladados al 27 y 28 de diciembre.
El Boxing Day, tradicional en Inglaterra y otros países de Europa, tiene sus inicios con el mismo fútbol. El primer partido de la historia lo disputaron el Sheffield FC (club más antiguo del mundo) y el Hallam FC el 26 de diciembre de 1860, aprovechando el feriado y la posibilidad de la gente de asistir en masa al recinto deportivo para observar algo totalmente nuevo. A partir de allí se volvió una tradición amada por los fans, pero odiada por los clubes, por una cuestión logística.
Para los hinchas, el Boxing Day sigue siendo una fecha emocional más que un simple partido. La pelota seguirá rodando mañana, bajo un formato distinto, es cierto, pero manteniendo una tradición que ya lleva más de un siglo y medio de vigencia.


