La Asociación Paraguaya de Fútbol se instala en uno de los espacios más sensibles de la estructura del fútbol mundial. El presidente Robert Harrison Paleari liderará la Comisión de Competiciones de Selecciones Nacionales de la FIFA, se trata de un cargo de peso específico, con influencia directa en la planificación y el futuro de los torneos más importantes del planeta.
La confirmación del nombramiento, oficializada por la FIFA y destacada por la propia APF, ubica a Paraguay en un lugar de liderazgo dentro de un departamento clave del organismo mundial. La Comisión que ahora preside Harrison es la encargada de supervisar, evaluar y proponer todo lo relacionado con las competiciones de selecciones nacionales, tanto masculinas como femeninas, en todas sus categorías. En otras palabras, es uno de los ámbitos donde se discuten y moldean los formatos, calendarios y lineamientos deportivos de los mundiales y torneos juveniles.
Desde ese rol, la Comisión analiza el desarrollo de competencias como la Copa Mundial de la FIFA, los campeonatos Sub 20 y Sub 17, el Mundial Femenino y otros certámenes oficiales. También evalúa informes técnicos posteriores a cada torneo, detecta aspectos a mejorar y eleva recomendaciones al Consejo de la FIFA, órgano que toma las decisiones finales. Si bien no ejecuta directamente la organización de los eventos, su influencia es determinante en la arquitectura del fútbol de selecciones.
Que un dirigente paraguayo encabece esta Comisión implica que el país tiene voz y voto en debates estratégicos; desde la estructura de los torneos hasta la coordinación de calendarios internacionales, pasando por criterios deportivos, formatos de competencia y propuestas reglamentarias. En un contexto donde el calendario global está cada vez más exigido, este tipo de espacios se vuelven centrales para el equilibrio entre selecciones, clubes y confederaciones.
El estreno de Harrison en la presidencia se dio en Doha, Catar, donde encabezó la primera reunión del nuevo ciclo de trabajo; confianza plena de la FIFA hacia la dirigencia paraguaya, que en los últimos años ha ganado presencia sostenida en distintos estamentos del organismo rector del fútbol mundial.
La Comisión de Competiciones de Selecciones Nacionales de la FIFA está integrada por renombradas autoridades del fútbol mundial, como Mark Bullingham, director ejecutivo de la Football Association de Inglaterra; Amaju Pinnick, expresidente de la Federación Nigeriana de Fútbol; Marijan Kustić, presidente de la Federación de Fútbol de Croacia; Julio Avellar, director de Competiciones de la Confederación Brasileña de Fútbol; y Pedro Proença, presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol.
No solamente Harrison, los paraguayos también ganan presencia
Además del presidente Robert Harrison, la APF ha logrado posicionar a varios de sus dirigentes en comisiones estratégicas de la FIFA, vinculadas al desarrollo técnico, al área jurídica, a las federaciones miembro, al futsal, al fútbol base y a la innovación tecnológica. Ese entramado refuerza la idea de una asociación que dejó de limitarse al plano local para proyectarse en la toma de decisiones internacionales.
Hablando claro, el vicepresidente de la APF, Óscar Zaputovich, fue llamado para integrar la Comisión de Desarrollo Técnico; el secretario general, Luis Kanonnikoff, la Comisión Jurídica; la secretaria general adjunta, Alba Benítez, participa de la Comisión de Federaciones Miembro; y José Luis Alder, miembro del Consejo Ejecutivo y titular de la Divisional de Futsal FIFA de la APF, forma parte de la Comisión de Futsal.
La presencia guaraní se extiende también por otros campos. La coordinadora general de Selecciones Femeninas, Noelia Barrios, forma parte de la Comisión de Competiciones Femeninas de Selecciones; Norman Rieder integra la Comisión de Tecnología, Innovación y Transformación Digital del Fútbol; y Juan H. Appleyard la Comisión del Fútbol Base y Amateur.
Desde una mirada institucional, estas designaciones colocan a Paraguay en posiciones de peso dentro de la FIFA; ya no es solo un participante más dentro del sistema global, sino un actor con capacidad de incidir en las discusiones importantes, en una mesa donde se define el rumbo del fútbol de selecciones para los próximos años.
Para el fútbol paraguayo, el impacto podría ser atómico. En un momento de incertidumbre por conocer la cantidad definitiva de partidos que tendrá el Mundial 2030, que comenzará en Sudamérica con Paraguay como protagonista, esta designación abre una puerta grande para llegar a concretar el deseo de paraguayos, argentinos y uruguayos, el de poder albergar un grupo entero de esa copa antes de saltar a Europa y África.
Paraguay gana terreno en el campo de juego y también en las oficinas de la entidad matriz del fútbol mundial. La designación de Robert Harrison y los demás dirigentes no garantiza resultados deportivos, pero sí consolida un capital institucional que Paraguay fue construyendo con paciencia y gestión.









