El estudio comparó precios en 96 hoteles utilizando plataformas como Marriott Bonvoy y Hilton Honors, evaluando tarifas tres semanas antes del inicio del torneo y en fechas cercanas a los partidos inaugurales. Los resultados son categóricos, con diferencias abismales. La tarifa media pasó de 293 dólares por noche a más de 1.000 dólares, un incremento promedio del 328%. En términos prácticos, esto significa que miles de hinchas enfrentarán costos muy superiores a los previstos al momento de planificar el viaje, obligándolos a replantear el organigrama y ver opciones para seguir a sus seleccionados.
El caso más extremo se registró en la Ciudad de México, sede del duelo inaugural entre México y Sudáfrica. El hotel Le Meridien Mexico City Reforma, cerca del Estadio Azteca, que ofrecía habitaciones a 157 dólares en mayo elevará su tarifa a casi 3.900 dólares durante la semana del partido, una suba descomunal del 2.373%. En otros seis hoteles del mismo distrito, el precio promedio para las jornadas iniciales rondará los 1.572 dólares, lo que representa aumentos cercanos al 961%.
En Estados Unidos, ciudades como Houston, Kansas City, Atlanta y San Francisco muestran incrementos que oscilan entre el 344% y el 457%, mientras que en el área metropolitana de Nueva York y Nueva Jersey las tarifas suben, en promedio, un 228% para estadías vinculadas a los primeros encuentros. En Canadá disminuye el incremento, aunque también pega un salto con relación a los demás meses. Toronto, por ejemplo, aparece como la sede con menor variación: 78%, pero Vancouver alcanza picos superiores al 340%, uniéndose a sus pares de México y Estados Unidos.
Este comportamiento, según especialistas, responde a la clásica presión de la demanda en eventos masivos. Sin embargo, el reporte también señala la falta de medidas concretas por parte de la FIFA, que no respondió a las consultas sobre posibles acciones para garantizar precios más accesibles o reservas de cupos con tarifas preferenciales.
Lo cierto y lo concreto es que, para ser parte y vivir la fiesta deportiva en primera persona, el Mundial 2026 plantea un desafío económico considerable para los aficionados. Para los paraguayos que sueñan con alentar a su selección y experimentar el regreso de la Albirroja a los Mundiales, el elevado costo del alojamiento aparece como un obstáculo que obligará a planificar con anticipación y ajustar presupuestos.
En el fútbol normalmente se utiliza la calculadora para definir posiciones y saber si clasificamos o no, esta vez, la misma saldrá al campo de juego mucho antes para buscar alternativas de alojamiento.


