La mañana estuvo dominada por Oliver Goethe, piloto de MP Motorsport, quien marcó el ritmo desde los primeros minutos al establecer un tiempo de 1:37.049. Ese registro, el mejor de las primeras horas, dejó a Goethe en lo más alto por delante del irlandés Alexander Dunne y del italiano Gabriele Minì. Si bien esa sesión no tuvo al paraguayo en posiciones destacadas, ya que Invicta Racing decidió enfocar su programa en tandas largas y evaluaciones de compuesto, el equipo tenía reservado su verdadero trabajo para la tarde, cuando las temperaturas descendieran y la pista ofreciera mejores condiciones para el rendimiento puro.
Y fue precisamente en esa sesión vespertina donde Joshua Dürksen volvió a colocarse en el centro de la escena. Apenas iniciada la tanda, el piloto paraguayo salió con determinación y marcó un 1:39.715, llevándose el primer lugar y posicionando a Invicta Racing como referencia inmediata. El ida y vuelta con Dunne y Stenshorne, ambos de Rodin Motorsport, marcó la mitad inicial de la sesión, pero Joshua se mantuvo firme, analítico en cada vuelta y claramente cómodo con el auto en la configuración de alta carga aerodinámica que el equipo le había asignado para el trabajo de ayer.
Con el paso de los minutos, Dürksen fue afinando cada sector, especialmente el tercero, donde consiguió la mayor parte de sus mejoras. Su progreso se vio reflejado en el 1:38.195 que lo devolvió al primer puesto, seguido luego por un 1:38.191, una muestra de consistencia que no siempre se observa en pruebas postemporada, donde la variabilidad suele ser mayor. La lectura interna del equipo también fue optimista, destacando su capacidad para mantener el ritmo incluso en condiciones de tráfico y en fases donde el neumático Supersoft comenzaba a degradarse.
Sobre el cierre de la tarde, el brasileño Rafael Câmara, compañero de Dürksen en Invicta, firmó un excelente 1:37.646 que le permitió cerrar el día como el más rápido de la sesión. Sin embargo, lejos de opacar el trabajo del paraguayo, aquel registro completó un doblete para Invicta Racing, que se erigió como el equipo dominante de la segunda mitad del día.
Para Dürksen, la jornada dejó un mensaje claro: está listo para pelear adelante en el 2026. Sus tiempos, la forma en que gestionó las diferentes fases de simulación y su madurez técnica en la toma de decisiones fueron los aspectos más valorados por los ingenieros.
Mañana se disputará la última jornada de pruebas del año, pero Joshua Dürksen ya se marcha del segundo día con un saldo altamente positivo y con la certeza de que su nombre seguirá estando entre los principales focos de atención en Yas Marina.


