El nombre de Sergio Villasanti volvió a resonar con fuerza en el escenario internacional del Brazilian Jiu-Jitsu: el atleta paraguayo se consagró campeón mundial en la categoría Máster 3, cinturón azul (76 kg), al ganar el World Amateur Jiu-Jitsu Championship, disputado en el Ginásio do Ibirapuera, en la ciudad de São Paulo. Con esa medalla de oro, Villasanti revalidó su vigencia internacional en esta difícil disciplina.
Pero el éxito no fue casualidad ni acto aislado. Villasanti reafirmó su dominio demostrado ya el año pasado en el circuito del Abu Dhabi Jiu-Jitsu Pro (AJP), donde también finalizó en la primera posición y se consagró como el mejor del mundo en su categoría. Ya en 2025, compitió en torneos de alto nivel en Brasil y ganó los certámenes de Río de Janeiro, Gramado y Asunción, lo que le permitió ascender al primer puesto del ranking mundial AJP en su división.
Villasanti, de 44 años, se define como emprendedor de profesión y luchador de alma. Su camino en las artes marciales empezó en el taekwondo en su adolescencia, para después encontrar en el jiu-jitsu su verdadera pasión. Compagina sus actividades personales con el entrenamiento constante en la academia AMG de Asunción, bajo la supervisión del maestro faixa preta Mauricio Céspedes, figura de referencia en Paraguay y Latinoamérica.
Con su triunfo mundial y su racha de títulos internacionales, Villasanti se erige como el faro de este deporte para los jóvenes que buscan seguir sus pasos. Además de conquistar medallas de gran peso, el artemarcialista nacional encendió una luz de esperanza para el jiu-jitsu paraguayo. Su éxito habla a las claras del talento que posee nuestro país en diferentes aristas dentro del deporte, ese mismo que con disciplina, constancia y humildad, puede permitir que se compita al más alto nivel en todo el mundo.


