La franquicia profesional del rugby nacional vuelve a moverse en los tableros de cara a la temporada que viene. Ramiro Peman fue confirmado como nuevo head coach de los Yacarés XV, dando inicio a una etapa que buscará más solidez, más juego, más identidad.
El cambio se produce tras la salida de Ricardo Le Fort, quien ahora asumirá funciones como consultor de la Unión de Rugby del Paraguay, dejando la posta en manos de quien hasta aquí fue su asistente técnico.
El argentino Peman no es un improvisado en el alto rendimiento. Fue analista de juego en la Unión Argentina de Rugby entre 2018 y 2023, con participaciones en Jaguares del Super Rugby, Jaguares XV y Los Pumitas, experiencias que pesan y que se sienten como credenciales suficientes para encarar el desafío. En Yacarés ya estuvo dentro del sistema, conoce el plantel, respira el vestuario y entiende dónde dolió y dónde se creció. Por eso su designación no sorprende; es continuidad, pero también se trata de una renovación.
“Muy entusiasmado y agradecido de que hayan confiado en mí para asumir este nuevo rol. Le daremos continuidad al trabajo que veníamos haciendo con el liderazgo de Ricardo (Le Fort) y que anteriormente había comandado Raúl Pérez”, manifestó el nuevo adiestrador del equipo.
En la temporada que viene el objetivo es confirmar el desarrollo del rugby paraguayo en la élite regional, con los Yacarés XV como plataforma y punta de lanza. El Super Rugby Américas 2026 tendrá un escenario más exigente que nunca, con ocho equipos en competencia y cuatro argentinos en pista (Capibaras XV, Dogos XV, Pampas y Tarucas). A ellos se suman Peñarol Rugby de Uruguay (último campeón), Selknam de Chile, Cobras Brasil Rugby y los paraguayos que, bajo Peman, buscarán dar un golpe en la mesa.
El torneo mantiene su estructura. Una fase regular de 14 rondas, semifinales y final, compactados en una ventana que irá de mediados de febrero hasta la primera quincena de junio. Serán 59 partidos totales, un desgaste que obliga a planteles largos, preparación física rigurosa y lectura táctica fina. Peman sabe que su tarea no solo será dirigir, sino construir una cultura competitiva que sostenga el proyecto más allá de un resultado.
Hay ilusión. El rugby paraguayo vive un momento de madurez y el nuevo entrenador tiene una misión que va más lejos que ganar partidos y que se trata principalmente de convertir a la franquicia nacional en un equipo reconocible, agresivo, incómodo para cualquiera y capaz de pelear arriba. El ciclo empieza ahora. El desafío también.


