Deportes

Más de cien atletas se intoxican en plena competencia continental

Los XXIX Juegos Sudamericanos Escolares, que deberían ser una fiesta del deporte infantil en Asunción, quedaron envueltos en preocupación y cuestiona…

| Por La Tribuna
Agregar La Tribuna en
A diferencia de su variante en 3X3, el básquet 5X5 sí se pudo disputar en su jornada inaugural.

Los XXIX Juegos Sudamericanos Escolares, que deberían ser una fiesta del deporte infantil en Asunción, quedaron envueltos en preocupación y cuestionamientos luego de que más de un centenar de niños atletas presentaran síntomas de intoxicación alimentaria. El episodio sacudió el ambiente competitivo y puso bajo la lupa el sistema de alimentación y control sanitario del evento. Según datos oficiales, 114 deportistas fueron afectados, todos con cuadros de malestar, vómitos, diarrea y dolores estomacales.

La alerta surgió cuando varias delegaciones reportaron que sus atletas comenzaron a manifestar síntomas similares tras el almuerzo. La situación obligó a activar un protocolo inmediato de asistencia médica, hidratación y seguimiento clínico. Las autoridades sanitarias intervinieron para contener el brote y garantizar el bienestar de los participantes, muchos de ellos en plena competencia, con partidos y pruebas programadas para la misma jornada.

Intervención y toma de muestras

Ante la magnitud del caso, la Dirección de Defensa del Consumidor se constituyó en el lugar y procedió a tomar muestras del servicio de comida brindado a los atletas, con el objetivo de determinar el origen del brote. Se recogieron muestras de arroz frito, pollo grillado, fideos y agua de la canilla, todos elementos que formaban parte del menú distribuido en el comedor oficial de la competencia, para su análisis microbiológico.

Los estudios laboratoriales tardarán aproximadamente 48 horas en arrojar resultados concluyentes, tiempo en el que se pretende identificar la presencia de bacterias o microorganismos que hayan provocado la intoxicación masiva. Hasta tanto no exista un informe técnico final, no se descarta ninguna hipótesis, aunque la investigación apunta directamente a la infraestructura alimentaria y a las manipulaciones previas a la distribución de los platos.

Los chicos fueron atendidos y regresaron a competir

Pese al impacto inicial y la alerta que detonó entre entrenadores, delegaciones y padres, las autoridades confirmaron que los niños afectados recibieron atención inmediata, fueron hidratados y se encuentran fuera de peligro. De hecho, la mayoría logró reincorporarse paulatinamente a la competencia, aunque el susto quedó instalado y avivó el debate sobre los sistemas de prevención dentro de eventos de carácter internacional.

De igual manera, disciplinas enteras, como el básquet 3X3, tuvieron que ser reprogramadas y presentan un nuevo calendario a consecuencia de lo acontecido.

El episodio expone con crudeza lo vulnerables que pueden ser los atletas jóvenes cuando la organización falla en puntos que habitualmente pasan desapercibidos. La alimentación en torneos estudiantiles no es solo un servicio logístico, sino parte esencial del rendimiento deportivo y su control exige estándares estrictos que garanticen higiene, cadena de frío y manipulación correcta.

Una herida abierta y una lección obligatoria

Más allá de que el cuadro clínico esté contenido, la situación deja una marca preocupante. No solo por el número de afectados, sino porque se trata de niños entre 12 y 14 años, representantes de distintos países, que viajaron para competir y se encontraron con un contratiempo que dista mucho del espíritu deportivo que debería envolver a una cita continental.

Ahora, la organización queda en posición de dar respuestas y asumir compromisos. Se espera un informe completo que explique lo ocurrido y detalle las acciones correctivas para evitar episodios similares. El prestigio de un evento internacional también se construye en pequeños detalles: desde el estado de las canchas hasta la calidad del plato servido al mediodía.

Los Juegos continúan, sí. Pero lo ocurrido obliga a mirar con más atención lo invisible, lo que uno da por sentado, porque cuidar al deportista (más aún si es un niño) debe ser prioridad absoluta. A veces el deporte enseña triunfos; otras veces, como hoy, recuerda responsabilidades. Y esta lección no puede ser ignorada de cara a lo que vendrá.

También te puede interesar

Últimas noticias