Desde las verificaciones a primera hora hasta el piso completamente mojado al atardecer, el clima —y la presión propia del cierre de año— pusieron a prueba reflejos, técnica y nervios. La largada, con el primer auto partiendo a las 13:30, marcó el inicio de tres vueltas intensas por la Costanera, donde maniobras al límite, adelantamientos y mucha espuma de caucho cautivaron al público, que respondió en masa.
Al final, la victoria quedó para Fabrizio Galanti, que junto a su copiloto Tadeo Carrasco construyó una actuación magistral: ritmo constante, pocas equivocaciones y estrategia impecable sobre asfalto húmedo.
Detrás de ellos, la lucha por el top 10 fue despiadada. Los equipos que llegaban con opciones al título lo dejaron todo en cada curva, y hubo quienes arriesgaron hasta la última vuelta. El ambiente vibró con cada trompo evitado, cada sobrepaso al límite, y cada maniobra en la recta de la Costanera, mientras el atardecer bañaba de reflejos dorados el circuito urbano.
Con este triunfo, Galanti pone fin a una temporada conmovedora, firme y llena de altibajos: un cierre redondo que deja satisfechos al equipo, aficionados y sponsors. Para muchos corredores más, el “Desafío del Asfalto” fue escenario de revancha, consolidación o aprendizaje.
Este Súper Prime demostró una vez más que en Paraguay el asfalto también ruge fuerte, y que la Costanera Sur, utilizada por vez primera, a partir de ahora será una plaza legendaria para el automovilismo nacional.


