El Rally de Arabia Saudita, última cita del Campeonato Mundial de Rally 2025, se presentó como uno de los desafíos más duros de la temporada. Con base en Jeddah y un recorrido áspero y agresivo sobre piedra y arena, la fecha exigió concentración extrema, fortaleza física y capacidad de gestión mecánica. El Shakedown del miércoles ya anticipó lo que vendría: primeras sensaciones sobre los imprevisibles caminos del desierto y presencia inmediata dentro del top cinco de la competitiva división WRC2.
La jornada del jueves, con siete tramos y 112.06 km, complicó la actuación del paraguayo Diego Domínguez Bejarano y su navegante Rogelio Peñate, campeones de WRC3 en 2024. Dos pinchazos consecutivos en la sección vespertina les hicieron perder valiosos minutos frente a sus rivales directos. Sin embargo, el doble contratiempo no afectó el enfoque del binomio; por el contrario, sirvió como impulso para atacar en las dos etapas restantes.
El viernes, la jornada más extensa del rally, puso a prueba a todos los equipos inscritos en esta 14ª prueba del curso, especialmente en el temido tramo de Wadi Almatwi, repleto de piedras de gran tamaño. Allí, Domínguez y Peñate escalaron desde el sexto al cuarto lugar en la WRC2 Challenger.
El sábado, con tres especiales finales —una de 33.28 kilómetros—, completaron la remontada. Mantuvieron ritmo sólido y determinación para sellar un extraordinario 3º puesto en WRC2 Challenger y un 4º lugar en WRC2 a bordo del Toyota GR Yaris Rally2 asistido por Teo Martín Motorsport.
Un cierre brillante para un 2025 de enorme crecimiento.


