El fútbol como espectáculo de primer nivel, pero no hablamos del partido en sí, sino de todo lo que lo rodeó en la previa del gran choque. Música, color y hasta aviones engalanaron la hermosa tarde en el barrio Sajonia de nuestra capital.
Artistas internacionales y locales se dieron cita ayer en la ceremonia de apertura del partido decisivo en el Defensores del Chaco, mostrando su mejor cara en este evento que se convirtió en centro de atención de la Sudamérica deportiva y cultural. Antes de que rodara la pelota en la gran final de la Conmebol Sudamericana 2025, miles de hinchas pudieron vivir un espectáculo de apertura que combinó música, color y emoción, marcando el inicio de una jornada memorable para Paraguay y para la región.
El acto inaugural contó con destacados artistas internacionales que hicieron vibrar a la multitud. Desde Brasil, Dudú Galo Doido puso a bailar al público con su energía y ritmos contagiosos, mientras que la banda argentina Los del Fuego hizo lo propio con un repertorio que combinó clásicos y temas modernos, alusivos a Lanús, generando una verdadera comunión entre culturas.
Para cerrar ambos shows, en un hecho sin precedentes en nuestro país, cinco aviones militares sobrevolaron bajo, muy cerca del Defensores del Chaco, con ráfagas de propulsión coloreadas de granate, blanco y negro, el tinte con el que se tiñó la gran final. Anterior a todo esto, el propio presidente de Conmebol, Alejandro Domínguez, pisó el césped del Defensores para regalar balones a la hinchada presente en las gradas.
Pasada la primera mitad del emocionante encuentro, hasta ese momento sin goles, desde la organización decidieron manotear el tablero y armar un show de medio tiempo. Por primera vez en la historia de la Conmebol Sudamericana, la final contó con un espectáculo al estilo norteamericano, con la actuación de Kchiporros, combinando música en vivo, proyecciones y bailes sincronizados que hicieron de la pausa un verdadero espectáculo cultural, más allá de la competencia deportiva. El público no solo aplaudió, sino que cantó y bailó, reforzando la sensación de estar viviendo una verdadera fiesta sudamericana. La presentación de la agrupación paraguaya despertó los aplausos de locales y extranjeros y confirmó que la música nacional también puede brillar en escenarios de nivel continental.
Al mismo tiempo, las cámaras de la televisión captaron un momento solemne para una pareja de simpatizantes del Galo, de Atlético Mineiro. En medio de la fiesta y todavía sin conocer el resultado final del encuentro, se dio un pedido de mano en las gradas del estadio, con desenlace favorable para la pareja, especialmente para el novio, concretando así la nota color de la jornada.
Desde la espectacular puesta en escena, pero antes en el ingreso de las hinchadas de forma organizada y pasiva, toda la logística fue para destacar. Todo esto permitió que cada hincha viviera la final como una experiencia única, independientemente al resultado del partido.
Como es costumbre, Conmebol premió a los primeros hinchas en pisar las gradas del Defensores del Chaco, en este caso, padre e hija fanáticos de Lanús. Antes de recibir el agasajo, el señor recalcó la calidez de los compatriotas y contó que su hija nació el día que el Granate ganó su primera copa internacional: la extinta Copa Conmebol en diciembre de 1996.
Más allá de la competencia deportiva, la apertura de la Sudamericana 2025 dejó el mensaje claro de que en esta parte del continente también se puede combinar el fútbol con cultura, música y la fiesta. Paraguay demostró que puede organizar eventos de alta magnitud, integrando espectáculo y deporte en una experiencia que trasciende fronteras. La combinación de artistas internacionales, bandas locales, organización impecable y un público apasionado convirtió al Defensores del Chaco en un escenario donde la música y la emoción se unieron para celebrar el fútbol.


