Nuestra capital volvió a vestirse de gala con la celebración del Fan Fest de la Conmebol Sudamericana 2025, un evento que ya se ganó un lugar privilegiado en la agenda continental y que en esta edición nuevamente demostró que el fútbol no se trata solamente de 90 minutos, sino que también de toda la parafernalia que engloba un partido de esta envergadura, con la pasión de los hinchas como agregado especial.
Asunción es la ciudad de la alegría deportiva continental, en este último tiempo. En los días anteriores sus calles volvieron a teñirse de colores ajenos con la presencia de los miles de turistas que se hicieron presente para vivir la gran final de la Sudamericana. En especial, los extranjeros se centraron en el atractivo Fan Fest que organizó el ente matriz del balompié sudamericano en la Costanera de nuestra capital.
Y no solamente extranjeros, muchos compatriotas también pisaron la tradicional avenida para vivir la fiesta de la Copa en primera persona. Ellos se congregaron durante las dos jornadas de actividades, espectáculos y experiencias pensadas para todas las edades, en un ambiente festivo que acompañó la previa de la gran final en el Defensores del Chaco.
El Fan Fest, instalado en la Costanera de Asunción, abrió sus puertas con un marco multitudinario. Desde las primeras horas se podía ver una marea de camisetas, banderas y cánticos que se mezclaban en un clima de convivencia futbolera. Las autoridades de Conmebol destacaron que este tipo de actividades apuntan a que las finales de sus torneos se conviertan no solo en un evento deportivo, sino también en una celebración cultural, económica y social para el país anfitrión. Y en Paraguay, nuevamente, la ecuación funcionó.
La grilla artística fue uno de los grandes atractivos y reunió a bandas locales que transformaron el predio en un espectáculo musical. Por allí pasaron Th Kills y Kchiporros durante el primer día, además de DJs que extendieron la fiesta hasta entrada la noche. Ya el viernes, la puesta en escena se repitió con reconocidos mezcladores que animaron la jornada con tradicionales músicas de los países visitantes: con “Ana Julia”, de Brasil, y “Hacelo por mí”, de Argentina.
La Costanera se convirtió en un parque durante esos días, dividido en cuatro zonas principales: escenario central, zona gastronómica, áreas de juegos y activaciones de los patrocinadores.
No faltaron las actividades familiares, una marca registrada de esta iniciativa. Hubo zonas de fútbol tenis, tiros al arco, mini canchas, torneos relámpago, espacios gamer con simuladores de juego, metegol digital, tirolesas y juegos de destreza que permitieron que grandes y chicos vivieran un rol protagónico. Las marcas patrocinadoras montaron stands temáticos con desafíos, trivias y experiencias inmersivas que regalaban camisetas, merchandising y premios sorpresa.
Entre las atracciones más visitadas estuvo el icónico trofeo de la Conmebol Sudamericana, exhibido por el propio mandatario del ente Alejandro Domínguez junto con el presidente Santiago Peña el día jueves.
El Fan Fest también movió la economía. Food trucks, bares temáticos y artesanos locales ofrecieron comida típica, bebidas, postres, accesorios futboleros y todo tipo de recuerdos para quienes buscaban llevarse un pedazo de esta fiesta a casa. Muchos emprendedores destacaron que el flujo de visitantes fue constante durante todo el día, lo que convirtió el espacio en un verdadero motor de actividad comercial.
Los turistas coincidieron en que Paraguay volvió a demostrar su capacidad organizativa y su calidez humana, esa que conquista incluso antes de que ruede la pelota. Para la ciudad, fue una oportunidad de mostrarse al continente y recordar, una vez más, que el fútbol es una celebración que trasciende lo deportivo. Mientras los equipos se preparaban para el duelo decisivo, en la Costanera la gente también jugaba su final: la de disfrutar de la magnífica fiesta.










