El Team Paraguay está listo para intervenir en otro evento del continente.
El deporte olímpico paraguayo adquirió la grata costumbre de brindar al país reiteradas satisfacciones en el mejor momento de su historia, que es justamente, la senda actual por la que transita en las últimas décadas.
Las conquistas se han multiplicado tanto en el orden de resultados, medallas y podios inéditos, así como logros en materia de realización de grandes acontecimientos polideportivos internacionales en el país, como lo fueron Odesur 2022 y los Panamericanos Junior 2025.
También se ha conquistado una valoración que se traduce en el reconocimiento de Asunción y el país como una sede, de las mejores, para la celebración de grandes espectáculos internacionales.
En el ámbito puramente olímpico, el más resonante de los éxitos se gestó hace pocos días cuando Paraguay le ganó nada menos que al gran gigante organizador de mundiales, Juegos Olímpicos y eventos de todo tipo (Brasil), la elección para albergar los Juegos Panamericanos de mayores de 2031 y ahora se aguarda con expectativa la definición de otra disputa para traer a nuestra nación los Juegos Olímpicos de la Juventud en 2030.
Estas resonantes demostraciones de lo que se nos valora como anfitriones no se limitan al ámbito olímpico. Ha trascendido al plano automovilístico con el Rally Mundial que llegó este año para quedarse y reeditarse; además, nuevamente esta semana Asunción recibirá otra final de la Copa Sudamericana, como ya lo hizo en el presente lustro en dos oportunidades. Por último, como frutilla del postre, en 2030 por primera vez en la historia tendremos una de las sedes de la Copa Mundial de la FIFA.
Tiempo atrás, bajo la conducción del doctor Nicolás Leoz, se logró que Luque, que en un corto tiempo fue capital temporal del país durante la Guerra Grande, se convierta en el epicentro de la Conmebol en forma permanente.
Y volviendo al ámbito olímpico, por primera vez un paraguayo, Camilo Pérez López Moreira, fue ungido miembro del Comité Olímpico Internacional (COI) y entre sus varios logros obtuvo también con carácter pionero, la presidencia de la Organización Deportiva Suramericana (Odesur).
Estas son realidades innegables y que con hechos demuestran el brillante posicionamiento del país en la consideración internacional, como consecuencia de que se supieron hacer los deberes para merecer esta calificación y reconocimiento.
Paralelamente nuestros deportistas han alcanzado, en diferentes disciplinas, marcados progresos y logros de toda índole.
Específicamente en el olímpico, a la medalla pionera de plata de Atenas 2004, se han sumado auspiciosos resultados inéditos en tiempos pasados, como los primeros oros panamericanos (el segundo nivel de la pirámide olímpica) con dos golfistas: Fabrizio Zanotti en Lima 2019 y Sofía García en Santiago de Chile 2023. En Odesur (la tercera escala) se han batido todos los récords en calidad y cantidad de preseas en la última edición de hace tres años.
Y este sábado se inicia un nuevo cuatrienio con la meta de llegar de la mejor manera a los próximos Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, con el primer desafío de cada cuatro años con esa mira: los Juegos Bolivarianos, a los que muy acertadamente, porque vienen como anillo al dedo para proyectar a nuestros atletas, Paraguay accedió en 2013 como adherente e invitado. Ya en su primera intervención trajo nueve medallas de oro de Trujillo y Lima y en las subsiguientes, llegó a las cifras topes de 30 reconocimientos en Santa Marta 2017 y 37 en Valledupar 2022.
La cita que se inicia este sábado y se extenderá hasta el 7 de diciembre, será el primer gran banco de pruebas, con los ojos puestos en los siguientes más exigentes eslabones: Odesur de Santa Fe, Argentina 2026 y Panamericanos de Lima, Perú 2027, camino a Los Ángeles 2028.


