El tambaleante boxeador se levantó de la lona y continúa de pie y en combate

Por: Pedro García Garozzo

| Por La Tribuna
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Los periodistas unidos, como hace 100 años y como ahora.

La Tribuna sigue viva. No puede callarse. Y no debe morir. Su prédica continúa, cumpliendo la línea que trazaron hace más de un siglo quienes le dieron vida. Continúa, pese a los golpes recibidos a lo largo de su extensa y rica historia. Sigue vigente porque el Paraguay necesita un vocero que defienda sus intereses. Valientemente, con toda la fuerza de una juventud sana sustentada en altruistas principios, los compañeros de diferentes secciones decidieron no parar y tomaron las riendas de un gigante multiplicado en modernas plataformas que ha sabido asimilar el duro golpe recibido con la crisis de Ueno Bank.

Muy por el contrario, hoy se yergue otra vez movido por el impulso del herido que se resiste a caer porque en casi 101 años de vida, aprendió muy bien y repetidamente como levantarse.

En el específico sector del área de deportes, ocurre lo propio que en todas las otras secciones, porque también el fútbol al igual que antaño y todas las disciplinas que se fueron agregando, lo necesitan tanto hoy (cuando ya cuenta con el respaldo de numerosos medios) como en sus años primeros (cuando no había una gota de tinta que se refiera a ellos).

En aquella lejana época, surgió la voz de un gran deportista y comunicador con su medio abierto de par en par para acunar el nacimiento de la entonces Liga Paraguaya de Football Association: Adolfo Riquelme.

Y su medio impreso “El Diario”, fue la vía pionera de difusión de su nacimiento en su propia sede, de sus ideales, actividades y competencias.

Tras los tristes episodios políticos que clausuraron “El Diario” y terminaron con la vida de su director (asesinado vilmente) uno de sus compañeros de redacción y de principios, don Eduardo Schaerer, le dio continuidad fundando LA TRIBUNA, enlazando en grata armonía la prédica del padre y primer presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol, don Adolfo Riquelme a quien amerita reconocer igualmente la paternidad del periodismo deportivo escrito en el Paraguay de comienzos del siglo XX.

Don Eduardo, magnificó más todavía esa obra, al ceder los terrenos sobre los cuales hoy se yergue el Defensores del Chaco.

El más avezado historiador del fútbol nacional, el querido amigo Andrés Riquelme, pariente directo de don Adolfo, reconoce que si se pudieron rescatar todos los resultados de los juegos oficiales de fútbol en el Paraguay fue gracias a ese gran puente de EL DIARIO y LA TRIBUNA que han informado en sus páginas estas verdaderas reliquias.

¿Qué sería del fútbol primero y del deporte después, si no existiera un aliado tan poderoso como el periodismo para sustentarlo, hacerlo conocer, difundirlo, apoyarlo y contar sus vivencia y hazañas?

El tambaleante boxeador se levantó de la lona y continúa de pie y en combate con inquebrantable y creciente fe, con convicción firme, renovados bríos y la poderosa fuerza moral que atesora, porque además posee un ingrediente histórico valioso, único e incomparable.

Por todo ello, la tarea no se puede frenar. Y un vocero combativo como siempre lo fue LA TRIBUNA no puede permitir que ello ocurra. Qué importa que se haya perdida la fuente de sustentación económica que articuló su expansión en el ámbito multimediático en nuestros días, si el combustible principal que atesora desde su génesis, es su gran capital humano que se mantiene sólido y firme, tanto que no hay crisis que lo pueda matar

Hablando en términos deportivos, el boxeador se cayó, pero no perdió por KO. Lo hicieron tambalear y visitó la lona. Pero cual ave fénix se levantó de nuevo y sigue dando batalla, porque la ciudadanía lo reclama, porque el deporte al igual que ayer, hoy lo precisa.

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