Cerro Porteño quiso cortar de raíz la mala racha de cinco años sin vencer a Olimpia en La Nueva Olla, pero volvió a quedarse con las manos vacías. El 2-0 sufrido ante el tradicional rival profundizó la frustración azulgrana y dejó al descubierto falencias que el entrenador Gustavo Costas no esquivó a la hora de analizar la derrota.
El técnico del Ciclón abrió la conferencia de prensa pidiendo disculpas a la afición cerrista, que esperaba celebrar una victoria largamente anhelada. “Quiero pedir disculpas a la gente, queríamos regalarle un triunfo, pero no quiso ser; lastimosamente no entramos como teníamos que entrar”, manifestó.
Costas también reconoció las dificultades ofensivas que arrastra su equipo y apuntó a la falta de eficacia frente al arco contrario. “Nos cuesta mucho definir, no podemos equivocarnos tanto, si Vegetti no hace el gol, es muy difícil”, expresó, dejando en evidencia su preocupación por la dependencia de los goles del delantero argentino.
Pero el análisis del entrenador fue más allá de la definición. Costas también puso sobre la mesa la falta de liderazgo dentro del plantel y utilizó como referencia al experimentado Richard Ortiz, capitán de Olimpia. “Hay que tener más líderes, capaz que nosotros no tenemos, Olimpia tiene a Richard Ortiz”, señaló.
En esa misma línea, insistió en la necesidad de contar con futbolistas capaces de ordenar al equipo en los momentos complicados. “Hay que tener líderes para que se pueda entender las situaciones. Si empezamos perdiendo, nos cuesta muchísimo darlo vuelta”, agregó.
¡Tristes, tristes!
La derrota también golpeó anímicamente a los futbolistas. Mateo Klimowicz no ocultó su desazón por el resultado y reconoció que el plantel tenía la ilusión de regalarle una alegría a su hinchada. “Queríamos darle una alegría a todos, a nosotros mismos. Y nada, tristes, tristes. Hay que seguir metiéndole para cerrar bien el año”, expresó.
Con pocas posibilidades de reivindicarse en el campeonato Clausura, el mediocampista reconoció que la Copa Paraguay aparece ahora como el principal objetivo azulgrana. “No sé si será suficiente, pero es lo que nos queda y hay que meterle para tratar de ganar esa copa y, los partidos de torneo que quedan, tratar de ganar para representar esta camiseta”, manifestó.
El desafío inmediato será ante Sol de América, por un lugar en la final de la Copa Paraguay, torneo que representa una vía para buscar la clasificación a la Copa Libertadores del próximo año. Para Cerro, la consigna es clara: transformar la frustración del superclásico en combustible para rescatar una temporada que, hasta ahora, estuvo lejos de las expectativas.


