Olimpia consiguió ayer una espectacular victoria por 3-2 frente a Sportivo Ameliano, en un vibrante encuentro que tuvo emociones, incluso desde antes del pitazo inicial del árbitro Carlos Paul Benítez, quien una vez más se vio envuelto en una polémica acción, luego de anular un tanto del equipo local. El triunfo coloca al Decano en lo más alto de la tabla del torneo Clausura, con tres puntos de ventaja sobre Nacional y Libertad, a falta de seis fechas para el cierre del campeonato. Además, llega fortalecido al superclásico, un duelo que podría marcar el rumbo de la lucha por el título.
El compromiso tuvo un ritmo intenso, con cinco goles, una conquista anulada y numerosas situaciones de peligro. Ameliano, haciendo valer su condición de local, salió decidido a complicar al conjunto dirigido por Pablo “Vitamina” Sánchez. Apenas a los 6 minutos, Fabián Franco estrelló un potente tiro libre contra el travesaño, mientras que Christian Ocampos también generó inquietud en la defensa franjeada.

Sin embargo, cuando transcurrían 30 minutos, apareció la eficacia de Gabriel Ávalos, quien abrió el marcador con un zurdazo potente, tras una excelente habilitación de Mateo Gamarra. Un golazo que parecía encaminar al Decano, pero la respuesta de la V Azulada no tardó en llegar.
Apenas dos minutos después de la reanudación, Luca Andrea Falabella estableció la igualdad con un cabezazo, aprovechando un centro de Julio González. El propio delantero volvió a marcar de cabeza, sobre los 39 minutos de juego, pero el tanto fue anulado por el árbitro Carlos Paul Benítez, por una supuesta falta sobre Mateo Gamarra. La decisión generó airadas protestas de los jugadores y del entrenador de Ameliano.
En la etapa complementaria, Olimpia volvió a demostrar su contundencia. Richard “Cachorro” Sánchez, quien ingresó en reemplazo de Delmás, se convirtió en protagonista con dos goles en apenas cuatro minutos. Primero, conectó un derechazo tras una asistencia de pecho de Ávalos y, posteriormente, amplió la diferencia con una definición que llegó luego de una exquisita habilitación de taquito del goleador franjeado.

Con el 3-1, el panorama parecía favorable para el Decano, pero Ameliano no bajó los brazos. La insistencia del equipo local tuvo su recompensa con un penal sancionado por una falta de Vargas sobre Torales. Fredy Vera se encargó de la ejecución y redujo la diferencia, devolviéndole suspenso a los minutos finales.
El partido se transformó entonces en un ida y vuelta constante, con oportunidades para ambos equipos y un desenlace cargado de tensión. Ameliano buscó la igualdad hasta el último instante, mientras Olimpia intentó sostener una ventaja que valía mucho más que tres puntos.
Finalmente, el pitazo de Benítez selló el 3-2 para el Franjeado, que festejó una victoria de enorme importancia en la carrera por el campeonato. Con la punta asegurada y el superclásico en el horizonte, Olimpia llega con la confianza en alto y la ilusión de dar otro paso hacia la corona del torneo Clausura.


