El fútbol suele castigar la falta de contundencia, y en el Río Parapití casi cobra una víctima ilustre. En una tarde marcada por la intensidad, el barro y un aguacero torrencial en Pedro Juan Caballero, Sportivo 2 de Mayo igualó 1-1 frente a Deportivo Recoleta, sellando un resultado que deja sensaciones agridulces en ambos campamentos; alivio por esquivar la derrota sobre la campana, pero frustración por frenar el asalto a la cima.
Desde el pitazo inicial de Giancarlos Juliadoza, el “Gallo Norteño” asumió el rol protagónico. Dueño de la posesión y del empuje, el local sitió el arco defendido por Óscar Toledo, aunque careció de precisión en los metros finales. Recoleta, cargado de amarillas tempraneras, resistió el asedio como pudo y se marchó al descanso con el cero milagrosamente intacto.
El complemento cambió de guion de la mano de los técnicos y el clima. Con la lluvia azotando el césped, la visita golpeó en el momento más impensado. Apenas doce minutos después de haber saltado a la cancha, Brahian Ferreira firmó a los 58′ un golazo de contragolpe con un potente derechazo que enmudeció a las gradas y encendió las alarmas locales.Obligado por las circunstancias, Eduardo Ledesma quemó todas las naves desde el banco.
Ingresaron Fernando Cáceres —cuyo cabezazo reventó el palo a los 75′—, Pedro Delvalle, Jorge Sanguina, Ángel Aguilera y Estifen Díaz. El partido se convirtió en un monólogo pedrojuanino frente a una muralla amarilla que saboreaba un triunfo vital para escapar del penúltimo escalón de la tabla.
Sin embargo, tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe: al minuto 93, Marcos Gómez sacó un furibundo latigazo de derecha que batió a Toledo y decretó el 1-1 definitivo.
El grito fue de desahogo, pero el balance numérico no miente. Si bien el Gallo Norteño rescató el honor con puro coraje en el epílogo, el punto lo priva de alcanzar la línea de los 30 puntos que comparten Olimpia, Sportivo Trinidense y Libertad en la cúspide del certamen.
Recoleta, por su parte, se marchó de la frontera lamentando una victoria histórica que se le escurrió entre los dedos en el último suspiro.


