En un verdadero partidazo, con remontada incluida y jugando con un hombre menos durante buena parte del segundo tiempo, Sol de América derrotó por 3-2 a Atlético Tembetary y se convirtió en el primer semifinalista de la Copa Paraguay. El Danzarín sacó a relucir su carácter, nunca bajó los brazos y terminó celebrando una victoria épica cuando parecía tener todo en contra.
Con un clima cambiante, por momentos con lluvia y en otros con algunos destellos de sol, el encuentro se disputó como una verdadera final en el estadio Ricardo Gregor de Campo Grande. Hubo goles, expulsiones, emociones y un desenlace electrizante que terminó premiando la perseverancia del conjunto solense.
El equipo dirigido por Arturo Villasanti golpeó de entrada. Apenas transcurrían dos minutos cuando Matías Silvero abrió el marcador, sorprendiendo a un Sol de América que todavía buscaba acomodarse en el terreno de juego. El tempranero gol fue un baldazo de agua fría para el Danzarín, mientras el elenco rojiverde aprovechaba el desconcierto inicial para adueñarse de las acciones.
Sin embargo, el conjunto azul no se resignó y salió al complemento con otra actitud, decidido a buscar la igualdad. Pero cuando intentaba afirmarse en el partido, sufrió un duro golpe: a los 8 minutos de la segunda etapa, Franco Ortellado fue expulsado con roja directa por golpear en el rostro a Francisco Esteche.
La situación se complicó todavía más para Sol, que poco después recibió el segundo tanto. Ángel Cristaldo amplió la ventaja para Tembetary y, con el 2-0 en el marcador, todo parecía encaminado para el conjunto rojiverde.
Parecía imposible, pero…
Pero el Danzarín no estaba dispuesto a rendirse. Con orgullo, determinación y una enorme entrega, se lanzó a buscar una remontada que parecía imposible. A los 30 minutos, César Villagra conectó un soberbio cabezazo para descontar y devolverle la esperanza al conjunto solense.
El gol encendió la ilusión y Sol fue por más. Jorge Mora, con un zurdazo magistral de tiro libre estableció la igualdad y puso al equipo nuevamente en carrera. La tensión creció en el tramo final, hasta que, cuando el partido se extinguía, apareció Julio Rivarola para marcar el tercer tanto y desatar la locura solense.
Como si las emociones no fueran suficientes, Tembetary también terminó con diez jugadores tras la expulsión de su capitán, Rodrigo Vera, por agresión.
Así, Sol de América firmó una clasificación memorable, de esas que fortalecen el ánimo y alimentan la ilusión de llegar a lo más alto.
El partido se disputó en el estadio Ricardo Gregor, bajo el arbitraje de Juan López. Asistentes: Guido Miranda y Diego Silva. Cuarto árbitro: Samuel Morales. VAR: Édgar Galeano. AVAR: Luis Onieva.


