La polémica por la final de la Copa Africana de Naciones sigue sumando capítulos. Hugo Broos, entrenador belga que condujo a Camerún al título continental en 2017, volvió a expresar su postura sobre el conflicto entre Senegal y Marruecos y fue tajante: considera que el trofeo debe quedar en manos de los marroquíes.
“Si abandonás el campo, perdés por incomparecencia. Se acabó”, sostuvo el técnico, al defender la aplicación del reglamento de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), que en marzo revocó el triunfo senegalés y concedió a Marruecos una victoria administrativa por 3-0.
Broos, quien dirigía a Sudáfrica cuando se pronunció inicialmente sobre el caso, reconoció que la resolución resultaba dolorosa para Senegal, que había celebrado la conquista durante dos meses antes de perderla en los despachos.
“Es muy doloroso para Senegal perder esa Copa, pero hay una regla que dice que si abandonás el campo, perdés por incomparecencia. Punto final”, manifestó el entrenador, según declaraciones recogidas por medios internacionales.
La demora, su principal reproche
Pese a respaldar el fallo, Broos cuestionó la actuación de la CAF por el tiempo que tardó en resolver el expediente. “La única pregunta es por qué no sancionaron antes a Senegal. ¿Por qué esperaron dos meses?”, reclamó.
El belga también pidió coherencia en las decisiones disciplinarias: “Tenés que ser consistente con lo que decidís. No podés hacer una cosa en este caso y otra diferente en otro. Hay que aplicar las reglas de manera consistente”.
En su opinión, Marruecos ni siquiera necesitaba presentar una reclamación formal para que se aplicara el reglamento. Su postura volvió a cobrar fuerza después de la audiencia del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), celebrada el jueves 8 de octubre en Lausana, Suiza.
Una final que todavía espera su desenlace
El 18 de enero, Senegal había derrotado 1-0 a Marruecos en la prórroga, con un gol de Pape Gueye, después de que el equipo senegalés abandonara temporalmente el campo en protesta por un penal sancionado a favor del anfitrión. Brahim Díaz falló la ejecución y el partido continuó hasta la victoria senegalesa.
Dos meses después, la CAF cambió el resultado y declaró campeón a Marruecos. Senegal recurrió al TAS para recuperar el título y sostiene que el encuentro se reanudó con la autorización arbitral.
La resolución definitiva continúa pendiente. Mientras el tribunal analiza los argumentos de ambas partes, Broos mantiene su veredicto personal: para él, el reglamento es claro y la Copa debe ser marroquí.


