Clausura: San Lorenzo dejó escapar la victoria en el último suspiro

San Lorenzo y Trinidense pactaron un empate en el estadio Gunther Vögel del rayadito, en un partido que tuvo una dinámica continua de principio a fin. El rayadito estuvo cerca del triunfo, pero en el último segundo, Triqui emparejó la balanza.

| Por Gerardo Benitez Monges
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San Lorenzo estuvo a pocos segundos de festejar un triunfo, pero la suerte le fue esquiva. Triqui apretó y empató.

San Lorenzo y Sportivo Trinidense repartieron puntos ayer en la ciudad universitaria, en un encuentro que tuvo como principales ingredientes la intensidad, la velocidad, la férrea marcación y dos goles, uno en cada tiempo. El Rayadito estuvo a segundos de celebrar su primera victoria en el torneo Clausura, pero un cabezazo agónico de Gustavo Viera terminó convirtiendo la ilusión en una nueva frustración.

El equipo dirigido por Pablo Fornasari afrontó el compromiso con una actitud propia de una final, mostrando mucho protagonismo y compromiso tanto en defensa como en ataque. Con orden y determinación, el dueño de casa consiguió incomodar a su adversario y encontró la recompensa a los 24 minutos de la primera etapa, cuando el árbitro sancionó un penal a su favor. José Barrios se encargó de la ejecución y, con gran precisión, engañó por completo al arquero Víctor Samudio para establecer el 1-0.

En la etapa complementaria, Sportivo Trinidense salió decidido a cambiar la historia. El entrenador José Arrúa movió sus piezas con los ingresos de Luis Abreu y Nicolás Maná, variantes que le dieron otra dinámica y mayor profundidad al ataque del conjunto visitante. El Triqui adelantó sus líneas, ganó terreno y comenzó a merodear con mayor insistencia el área rival, aunque le faltaba precisión para dar el golpe definitivo.

San Lorenzo resistía como podía y acariciaba una victoria que le resultaba urgente, pese a haber perdido ya la categoría. Sin embargo, cuando parecía que el triunfo finalmente quedaría en casa, llegó el golpe inesperado en el último suspiro del tiempo adicional.

Gustavo Viera apareció en el momento menos pensado para conectar un soberbio cabezazo, aprovechando el rebote de una pelota que previamente había impactado en el poste del arco defendido por Luis Franco. El balón terminó en las redes y desató la celebración de Trinidense, que rescató un empate agónico.

Fue un golazo que tuvo sabor a victoria para el conjunto visitante y dejó al Rayadito sumido en otra amarga frustración. San Lorenzo volvió a quedarse con las manos vacías en cuanto al resultado, pese al esfuerzo realizado, y sigue sin conocer el sabor del triunfo en el torneo Clausura.

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