El escenario definitivo todavía no está confirmado, pero ahora aparecen tres candidatos principales. España pone sobre la mesa dos gigantes: el Santiago Bernabéu, casa del Real Madrid, y el Spotify Camp Nou, del Barcelona. Ambos recintos forman parte de la propuesta española y reúnen condiciones para recibir el partido que coronará al campeón mundial.
Marruecos, en tanto, prepara una carta. Se trata del futuro Gran Estadio Hassan II, en Casablanca, un proyecto que apunta a convertirse en uno de los estadios más grandes del planeta, con una capacidad prevista de alrededor de 115.000 espectadores. El recinto todavía está en construcción y su desarrollo será uno de los elementos que FIFA deberá evaluar.
La sede de la final adquiere mayor relevancia porque el Mundial 2030 tendrá un carácter histórico. España, Portugal y Marruecos serán los principales anfitriones, mientras que Argentina, Uruguay y Paraguay albergarán los partidos de celebración del centenario. La final está programada para el 21 de julio de 2030.
La FIFA realizará nuevas evaluaciones de los estadios y, según la información difundida este viernes, recién en 2028 comunicará cuál será el estadio elegido para la gran definición. El organismo, sin embargo, había señalado previamente que la decisión se tomaría “en su debido momento”, por lo que el anuncio todavía no puede considerarse definitivo.
Así, la carrera queda abierta. Madrid, Barcelona y Casablanca esperan la decisión que convertirá a uno de sus estadios en el centro del fútbol mundial durante la noche más importante de 2030.


