San Lorenzo y Recoleta se repartieron honores en el estadio Gunther Vögel de la Ciudad Universitaria, en un partido que terminó sin goles, pero que tuvo pasajes de buen ritmo y situaciones frente a ambas porterías. El resultado final dejó la sensación de que cualquiera pudo quedarse con los tres puntos, porque tanto el Rayadito como el Funebrero se prodigaron en ofensiva en busca del ansiado tanto de apertura.
Desde el pitazo inicial del árbitro Alipio Colmán, fue San Lorenzo el que tomó la iniciativa y se mostró más incisivo en ataque, llevando sus avances con frecuencia hasta las inmediaciones del arco defendido por Óscar Toledo. En una de esas incursiones llegó el primer grito de gol de la tarde, cuando Alexis Doldán conectó de cabeza y mandó el balón al fondo de la red.
Sin embargo, a instancias del VAR, Colmán revisó la acción y determinó que previamente existió una falta sobre el arquero visitante. La conquista fue anulada y el marcador volvió a quedar en cero.
El golpe despertó a Recoleta, que comenzó a adelantarse en el terreno y a buscar sus propias posibilidades. El Funebrero, sin embargo, no encontró la claridad necesaria para inquietar con verdadera profundidad a Wilson Quiñónez. Santiago Salcedo, con su reconocida experiencia y capacidad goleadora, apareció en varias ocasiones merodeando el área rival, aunque la férrea marca del conjunto local le impidió encontrar el espacio necesario para definir.
En el segundo tiempo, las variantes introducidas por ambos entrenadores le dieron otro ritmo al partido. El fútbol se hizo más dinámico, las transiciones fueron más rápidas y las llegadas comenzaron a sucederse con mayor frecuencia.
Pero cuando uno parecía encontrar el camino hacia el gol, aparecía la respuesta de los arqueros o la falta de precisión de los atacantes. Wilson Quiñónez y Óscar Toledo tuvieron intervenciones importantes para mantener sus respectivos arcos en cero, mientras que en otras oportunidades fueron los propios delanteros quienes desperdiciaron sus ocasiones al enviar el balón lejos de la portería.
Cuando el partido ingresaba en su tramo final y parecía que el cero ya era inamovible, San Lorenzo volvió a encontrar la red. Luis Cáceres apareció para marcar lo que parecía ser el tanto de la victoria, pero nuevamente el VAR entró en escena.
Tras la revisión, se corroboró que en la acción previa existió posición adelantada, por lo que la conquista fue anulada y el Rayadito se quedó nuevamente con el grito atragantado.
Finalmente, el marcador no se movió. Un punto para cada uno, que termina teniendo escaso sabor a consuelo, especialmente por la enorme necesidad que tienen ambos equipos de sumar y alejarse de las posiciones comprometidas.


