Para Gustavo Costas, el tropiezo expuso falencias que deben ser corregidas con urgencia, especialmente en el aspecto físico y en la fragilidad defensiva que viene mostrando el equipo en las pelotas paradas.
El entrenador azulgrana no escondió su preocupación y, tras el partido, apuntó directamente a uno de los aspectos que considera prioritarios para mejorar. “Hay jugadores que tienen que bajar de peso. Esto es un balde de agua fría. Es difícil ponerse bien físicamente cuando estás en pleno campeonato. Cuando ganás hacés bien los cambios y cuando perdés son los peores cambios. Nos falta mucho por mejorar”, manifestó con crudeza.
Costas insistió en que la condición física de algunos futbolistas es uno de los temas que más le inquietan. El técnico explicó que la intensidad de los trabajos realizados durante la semana deja en evidencia algunas dificultades cuando los jugadores deben sostener el ritmo.
“Capaz que hacemos un reducido, nosotros trabajamos muy intenso en los reducidos y a los 15 minutos vos los ves y están muertos. Entonces eso es lo que más nos preocupa”, señaló el entrenador.
Pero la preocupación no termina allí. Otro de los aspectos que provocó la reacción del estratega fue la vulnerabilidad defensiva del Ciclón en las acciones de pelota parada. Cerro volvió a sufrir ante una jugada de este tipo y Costas fue contundente al referirse al problema.
“No puede ser que todos los goles nos hacen de córner, y aparte cabecean solos. Y después, en lo físico, hay jugadores que estaban lesionados, uno trata de ponerlos y hay que correr ese riesgo”, expresó.

Una base, por encima de los cambios
Pese al traspié, Costas dejó en claro que no tiene previsto modificar constantemente la estructura del equipo. Su intención es encontrar una base, darle continuidad y sostenerla mientras los resultados y el rendimiento acompañen.
“Yo no soy de cambiar. Si veo que consigo una base, voy a morir ahí. Después, si bajan su nivel, vamos cambiando. Pero no soy de cambiar los equipos. Vamos a poner lo mejor que tenemos, lo mejor, en cada partido. En el campeonato también”, afirmó.
El mensaje del entrenador es claro: Cerro necesita corregir, y necesita hacerlo mientras la competencia continúa. La exigencia del campeonato no da demasiado margen y Costas pretende que las falencias detectadas ante Trinidense sirvan como advertencia para lo que viene.


