Entretenido y animado encuentro ofrecieron los conjuntos de Luqueño y Guaraní en la calurosa tarde en la ciudad el ñandutí. Tanto Francisco “Chiqui” Arce, en el Aborigen, y Lucas Barrios, en el Chanchón, entendieron que se trataba de un partido importante y su desempeño, desde el arranque del compromiso, fue acorde a las circunstancias. Guaraní comenzó mejor, presionando alto y recuperando balones en campo antagónico. Así, generó el primer “uuhh” de la tarde mediante un furibundo disparo de Luis Martínez que pasó cerca del palo del arco defendido por Nicolás Campisi.
Luqueño no se quedó atrás ni se amilanó por la intensidad del rival, sino todo lo contrario. También logró crear su oportunidad de gol cuando se transitaba la media hora de juego; de hecho, la mejor de todo el partido en los pies y en la cabeza de Lautaro Comas. El argentino disparó de primera en un centro y su remate, a quemarropa, fue interceptado por Miguel Martínez, pero el rebote le volvió a quedar a Comas que, ubicado en el corazón del área chica, cabeceó desviado.
La complementaria tuvo la misma tónica durante casi todo su recorrido, con el calor que empezaba también a jugar su papel desgastando físicamente a los protagonistas. Como consecuencia, acertar en los cambios pasó a ser gravitante para los entrenadores; y “Chiqui” lo hizo.
En el ocaso del match, y con solo unos minutos en cancha, Fernández apareció destapado en el punto penal para romperle el arco a Campisi y desnivelar el marcador. Guaraní 1, Luqueño 0. Así, el Aborigen volvió a sumar de a tres y aún no conoce de derrotas desde la llegada de Arce. Luque, por su parte, se acerca peligrosamente a la zona del descenso.


