La gran definición ante Argentina terminó igualada sin goles en el tiempo reglamentario, en un partido intenso, de enorme despliegue y con momentos de verdadera tensión, especialmente por las situaciones ofensivas que generaron ambos protagonistas.
El título tuvo que definirse desde los doce pasos, donde la Albirroja mostró toda su personalidad y, sobre todo, una precisión absoluta. Paraguay fue más efectivo en la tanda de penales y se impuso por 5-4 para quedarse nuevamente con la presea dorada y celebrar el bicampeonato suramericano, ratificando así su condición de campeón vigente.
La definición fue tan cerrada como el partido. Ninguno logró quebrar el cero durante los 90 minutos, pese a que hubo aproximaciones, respuestas rápidas y momentos en los que el gol parecía estar al caer. Finalmente, la historia se trasladó al punto penal, donde los dirigidos por Antolín Alcaraz no fallaron.
Milan Freyres, Joaquín Bogarín, Orlando Cristaldo, Rodrigo Vera y Mauro Coronel asumieron la responsabilidad y fueron cien por ciento efectivos en sus ejecuciones. Cada remate encontró destino de red y permitió que Paraguay festejara una nueva conquista internacional.
Así, la Sub 20 vuelve a tocar el cielo en los Juegos Suramericanos. Oro, campeonato y bicampeonato para una generación que supo sostener la presión en una final de alto voltaje y que terminó levantando nuevamente el trofeo, esta vez ante el clásico rival.


